Bruno Di Sanzo, el joven de Martínez medallista en las Olimpiadas de Matemática

La historia del muchacho que compitió con el equipo nacional, con quienes obtuvieron tres medallas de oro y una de plata. Su gusto por los números y el desempeño del joven de San Isidro.

Entre el 23 y el 28 de septiembre, España y Portugal fueron sede de la XXXIII Olimpiada Iberoamericana de Matemáticas de la que formaron parte 26 delegaciones. Allí el combinado nacional salió primero y consiguió tres medallas de oro y una de plata, y con un total de 140 puntos sobre 168, un grupo de jóvenes logró imponerse sobre países como México, Brasil y España.

Dentro del cuarteto argentino, se encuentra Bruno Di Sanzo, un joven de 17 años vecino de San Isidro y estudiante del Colegio Santa Teresa del Niño Jesús en Martínez, que ya tiene larga trayectoria en competencias internacionales, y que obtuvo la medalla de plata del equipo argentino, que completan Julián MaslíahCarlos Soto, y Emiliano Liwski.

Luego de la competencia en el viejo continente, Di Sanzo conversó con Que Pasa y contó algo de su historia, cómo y cuándo comenzó y qué lo atrajo del mundo de la matemática y, particularmente, de la competencia en ese rubro, en la que empezó cuando estaba en tercer grado, a los 9 años. “La competencia se llamaba Olimpíadas Charito, que eran para chicos de tercer y cuarto grado de primaria y participaban alrededor de diez colegios de la zona. Fue el colegio que nos invitó a participar y yo acepté porque quería aprender más de matemática y también porque quería competir”, recuerda el joven vecino de Martínez.

De esta manera, comenzó a ir a los entrenamientos en el Colegio con la profesora Clara Castro, que fue quién incentivó la participación en esta primera competencia. “Ella actualmente sigue siendo la profesora de Olimpíadas de matemática en mi colegio y fue muy importante para mí, especialmente cuando empecé a participar en las olimpiadas a nivel nacional”, describe el estudiante del Santa Teresa.

Cuando pasé a 5° año de la primaria, también empezó su participación en la Olimpiada Matemática Ñandu organizada por la Olimpíada Matemática Argentina (OMA), que es una Olimpíada para chicos de 5° y 6° año de primaria y 1° año de secundaria. “Ahí me fue muy bien gracias al entrenamiento que recibía el colegio y llegué a salir en el podio nacional y provincial 2 años”.

Estando ya en secundaria, llegó el roce en algunas Olimpíadas internacionales “que se rinden acá y se corrigen internacionalmente, y pasé a la OMA para chicos de secundaria”. “Ahí hubo un salto muy grande, porque los problemas eran bastante más distintos y difíciles, y era necesario usar más la lógica y el sentido común de manera creativa más que saber mucha teoría”, explica Di Sanzo.

Participar de las olimpiadas a nivel internacional me da mucho orgullo, especialmente cuando veo la bandera Argentina entre todas las otras banderas de los distintos países del mundo

Luego de varios años de rendir pruebas de selección para Olimpíadas internacionales a las que clasificó por ser podio en el certamen nacional, y de entrenarse con ex-olímpicos que lo ayudaban al momento de encarar estos nuevos problemas, en el año 2017 estando en 4° año, y con 16 años, quedó seleccionado para la (IMO) Olimpíada Internacional de Matemática y para la Olimpíada Matemática del Cono Sur para menores de 16 años. “La IMO se hizo en Río de Janeiro y ahí saqué mención de honor y la del Cono Sur se hizo en Guayaquil dónde saqué medalla de plata”, cuenta.

“Este año volví a quedar en la IMO en Cluj-Napoca, Rumania, dónde saqué medalla de bronce, y finalmente quedé en la Olimpíada Iberoamericana que se hizo en España y Portugal, dónde saqué la primera medalla de plata”.

Participar de las olimpiadas a nivel internacional me da mucho orgullo, especialmente cuando veo la bandera Argentina entre todas las otras banderas de los distintos países del mundo, ya que me da alegría poder representar a nuestro país en esta ciencia y demostrar que nuestro país puede también ser exitoso en esta área“, expresa Di Sanzo.

Además, destaca como importante que en estas competencias logró hacerse amigos de todas partes del mundo. “Me mantengo en contacto y comparto el placer de resolver problemas de matemática y aprender mutuamente. La comunidad de chicos que participan en estas Olimpíadas tanto en Argentina como internacionalmente es una de las cosas que más disfruto de estas competencias“, cierra.