Por Tomás García Mojica.
Chacarita recibirá a Atlanta el sábado a las 15.30 por la fecha 28 del campeonato de la Primera Nacional y se marcará una nueva edición del clásico de Villa Crespo, el mismo que, allá por la fecha 10 de este torneo, tuvo como vencedor al cuadro azul y amarillo. El duelo, en esta oportunidad, será arbitrado por Sebastián Zunino y emitido en vivo por la plataforma de LPF Play.
Si bien ambos elencos están en posiciones totalmente opuestas de la Zona B, los dos vienen de una seguidilla de magros resultados que opacan su situación futbolística. Chaca, perdió cuatro de sus últimos cinco cotejos y sólo venció en una ocasión durante la segunda rueda, mientras que los Bohemios cayeron en siete de sus 10 presentaciones más recientes, una de las cuales sucedió la semana pasada frente a San Martín de San Juan.
El historial de este histórico enfrentamiento marca que Chacarita es el líder con una amplia diferencia: en 140 partidos, los de Gutiérrez y Matheu consiguieron 59 triunfos, contra los 37 que obtuvieron los de Villa Crespo. La cantidad de igualdades, que asciende a 44, también tiene su parte llamativa, por el hecho de que fueron más que los festejos bohemios.
Las bajas de peso, una obligación para Cristian Pellerano
El entrenador bohemio tiene que lidiar con ausencias fuertes a la hora de armar el equipo que salte a la cancha en San Martín: su goleador, Alejandro Quintana; el 10, Ignacio Rodríguez -que convirtió en el primer clásico del año-; y Nicolás Previtali, mediocampista defensivo y capitán, no jugarán este fin de semana. Los primeros se encuentran suspendidos por una y dos fechas, respectivamente, tras haber sido expulsados: Quintana, frente a Chicago, y Rodríguez, contra Patronato. Por su parte, Previtali sufrió una fractura en el tobillo izquierdo y estará fuera por tiempo indefinido.
Asimismo, esta semana de entrenamientos tuvo futbolistas que debieron entrenar aparte en algunas ocasiones, como Jeremías Puch, al estar en la última etapa de recuperación de una lesión; Christian Bernardi, por una contusión en el cuádriceps derecho; y Federico Álvarez, en consecuencia de un golpe sufrido en la contienda ante el Santo sanjuanino.
Futbolistas a seguir
Rodrigo Moreira: primer zaguero central, de 1,85 m, y el que mejor promedio de rendimiento tiene de la temporada bohemia. Moreira tiende a querer anticiparse al atacante y, de allí, conducir ataques desde mitad de cancha, conectar con los extremos y tirar el balón filtrado a las espaldas de la línea defensiva rival. A la hora de diagramar las posesiones desde el fondo, busca a la referencia ofensiva del equipo con pelotas aéreas y a dividir, pero también cuenta con una alta eficacia en pases dados en terreno propio: 34 completados por partido, un 84% de los intentados.
Tomás Castro Ponce: es el mediocampista todoterreno que tiene Pellerano a su cargo, debido a su movilidad y disposición para cortar ataques que se gesten cerca del arco contrario, hacer persecuciones individuales y pararse en la base con el cinco cuando toca esperar más replegados. Los 26 encuentros que jugó este año los arrancó de titular y, en ellos, promedia 10 recuperaciones por cotejo y 35 entregas a sus compañeros (83 %).
¿Cómo juega Atlanta?
El cuadro de Villa Crespo es un equipo que se encuentra incómodo y desesperado cuando no mantiene el control del partido con la posesión a su favor, por lo que, defensivamente, se para 5-3-2 para evitar superioridades numéricas por fuera y envíos a la espalda de los laterales. Con el balón administrado por ellos, despega a uno de sus laterales para sumarse a la delantera y queda en un 4-3-3.
A su vez, los de Pellerano apuestan mucho a la salida aérea y larga en busca de su centroatacante de referencia, para que este logre bajar la pelota a alguien lanzado en velocidad que aparezca de frente y que sus dos extremos reciban en movimiento punzante contra la línea defensiva rival, la cual quedaría con un central menos si pierde el mano a mano con el punta. Debido a ello, se hace un equipo que juega muy vertical y con pases en profundidad para los duelos individuales de quienes desequilibran contra la banda, además de contar con un contraataque letal.
¿Cómo puede lastimar Chacarita?
Los comandados por Sergio Rondina tendrán que hacerse del dominio del esférico y moverlo pacientemente, pero con el afán de dejar a sus extremos —que en los últimos partidos ganaron muchos mano a mano— en soledad contra su defensor o a la espera de que el lateral de esa línea pase al ataque. De allí, tienen que cargar el área escalonadamente, con futbolistas que ataquen el primer palo, el punto penal y un posible centro pasado, pero dejando volantes en el borde del área y listos para recuperar alto.
Asimismo, el remate externo tiene que aparecer en más oportunidades contra una defensa de cinco hombres que se repliega muy cerca de su meta, además de no contar con mucha seguridad por haber recibido 28 goles, 10 de ellos en los seis partidos más recientes. Si bien el juego aéreo en movimiento no tiene que ser una variante primaria, se puede aprovechar cuando el trámite está detenido por la cantidad de infracciones que concede Atlanta, equipo que promedia 13 faltas por duelo.
Datos numéricos y más información, sacadas de SofaScore y “El Show de Atlanta”



