Por Valentino Ultrera
Para este trascendental compromiso en el Estadio 23 de Agosto, Cristian Grabinski plantó en cancha un once inicial funebrero conformado por Federico Losas bajo los tres palos; una línea defensiva integrada por Facello por derecha, la zaga central de Leyendeker y Acosta, y Chávez cubriendo el lateral izquierdo; en el mediocampo se pararon Meléndez, Durán, Pérez Serra y Calderara para equilibrar el juego; mientras que el frente de ataque estuvo compuesto por la dupla ofensiva de Cuello y Domínguez. Por su parte, el conjunto jujeño saltó al terreno de juego con una alineación compuesta por Álvarez en el arco; Minervino, Dematei, Cosaro y Lazarte en la última línea; Soria, Maidana y Molina batallando en el círculo central; dejando a Gallardo, Cachi y Menéndez como el tridente de peligro en la ofensiva del equipo de Jujuy.
El pitazo inicial en el Estadio 23 de Agosto marcó el comienzo de un trámite sumamente adverso para Chacarita, que desde los primeros minutos se vio sometido ante el claro dominio de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, dueño absoluto de la posesión y de los hilos del encuentro.
Ante este escenario, el elenco dirigido por Cristian Grabinski optó por no desesperarse, plantando una defensa en bloque muy sólida para contener los embates locales y buscando contrarrestar con un estilo de juego mucho más vertical y directo hacia sus delanteros.
El Funebrero dio su primer aviso formal al minuto 6, cuando tras una intensa presión alta logró forzar un error en la salida jujeña y Meléndez ensayó un potente remate de media distancia que terminó perdiéndose por fuera de los tres palos. No obstante, las falencias en el retroceso defensivo tras cada ataque comenzaron a pasarle factura a la visita, y a los 10 minutos llegó el primer gran susto de la tarde: un peligroso pase filtrado desencadenó una clara falta de comunicación entre Losas y Acosta, quienes dejaron pasar el balón de largo permitiendo un rebote que Minervino conectó de cabeza; afortunadamente, Chávez apareció de manera providencial sobre la línea de sentencia para salvar milagrosamente la caída del arco funebrero.
A pesar de que el sufrimiento era constante y Gimnasia continuaba acechando gracias a su monopolio del balón, la jerarquía de Chacarita apareció en el momento más oportuno. Corría el minuto 17 cuando Meléndez ensayó un notable desborde por la banda y lanzó un preciso centro-pase a la cabeza de Domínguez, quien ingresó con total determinación para estampar un frentazo inapelable que decretó el 1-0 parcial.
El tanto trajo un manto de tranquilidad y permitió que el conjunto de San Martín se acomodara mejor en el terreno de juego, sosteniendo firmemente su estructura táctica inicial. De todos modos, el Lobo jujeño no se quedó de brazos cruzados y volvió a inquietar a los 28 minutos con un pelotazo largo del arquero Álvarez hacia su número 10, Molina, quien desequilibró con facilidad a la defensa y sacó un envenenado disparo que lamió el poste.
Las principales grietas del Funebrero se hicieron evidentes por los costados, sufriendo en demasía las transiciones y los constantes pases filtrados a la espalda de Facello. Sin embargo, Chacarita se las ingenió para volver a lastimar a los 38 minutos mediante una gran maniobra individual de Domínguez, cuyo remate desde afuera del área rozó el arco custodiado por Álvarez.
En el último tramo de la primera mitad, el desarrollo volvió a tornarse muy complejo para la visita, que padeció el juego sin poder disputar la tenencia ante un Gimnasia que siguió golpeando las puertas del área hasta el cierre, aunque la resistencia de San Martín se mantuvo firme para marcharse al descanso con la ventaja mínima en el bolsillo.
El inicio del segundo tiempo en Jujuy pareció una copia fiel de lo vivido en la primera mitad, con un Chacarita adormecido que sufrió un sofocón apenas al minuto 1: Molina apareció completamente libre de marcas sobre un costado tras un descuido defensivo y sacó un violento remate a quemarropa, obligando a Federico Losas a vestirse de héroe con una espectacular atajada que evitó el empate del local.
Durante los primeros pasajes, el desarrollo volvió a mostrar a un Gimnasia dominador de la pelota y de las situaciones de peligro. Sin embargo, con el correr de los minutos, el Funebrero logró reaccionar y acoplarse mucho mejor al encuentro; para el minuto 14, el conjunto de San Martín plantó bandera, empezó a adueñarse de la posesión y le bajó el ritmo al ímpetu jujeño.
Con la premisa de refrescar las piernas y sostener el resultado, llegaron las variantes desde el banco de suplentes: al minuto 17 ingresó Sanabria en reemplazo de Calderara para darle aire a la banda, y a los 21 minutos saltó a la cancha Perdomo por Durán con el objetivo de armar el cerrojo en el mediocampo.
La frescura de los cambios dio sus frutos de inmediato, ya que al minuto 22 Chaca hilvanó una gran réplica: Sanabria presionó, robó y comandó una veloz corrida para habilitar a Meléndez, quien desbordó con potencia y sacó un remate cruzado que pasó muy cerca del arco custodiado por Álvarez, avisando que el Funebrero estaba listo para liquidarlo de contra.
El tramo final del encuentro en el Estadio 23 de Agosto se transformó en un escenario predecible y de alta tensión, con un Gimnasia de Jujuy volcado por completo al ataque en busca de la igualdad y un Chacarita replegado de forma inteligente, agazapado para salir de contragolpe.
Sin embargo, la insistencia del puntero del campeonato terminó dando frutos al minuto 26 de la segunda mitad, cuando Bianchi apareció completamente libre de marcas en el corazón del área chica y solo tuvo que empujar el balón frente al arco para decretar el 1-1 parcial.
Tras el impacto del gol, el entrenador Cristian Grabinski movió el banco de inmediato buscando frescura y peso ofensivo: metió un doble cambio con los ingresos de Gerez y Cristaldo en reemplazo de Domínguez y Meléndez, las dos figuras del tanto funebrero. A partir de allí, la figura de Sanabria creció de manera exponencial; el ingresado se cargó el equipo al hombro por la banda, desbordando constantemente y convirtiéndose en el eje principal de la creación de juego y de las situaciones de peligro para la visita.
Gracias a ese notable despliegue, el dominio claro y asfixiante que ostentaba el elenco local se fue disipando con el correr de los minutos, permitiendo que el Funebrero emparejara las acciones y discutiera el trámite de igual a igual alrededor del minuto 37.
No obstante, en el epílogo del complemento, la tónica volvió a volcarse a favor de Gimnasia, obligando a Chacarita a ponerse el overol en defensa para contener las últimas embestidas y aferrarse con uñas y dientes a un resultado definitivo que le permite sumar un punto de enorme valor en tierras jujeñas.
El próximo partido será el lunes 20 de julio a las 15:00, cuando Chacarita haga su debut en condición de local en esta segunda rueda. Una oportunidad inmejorable para abrazarse a la victoria con el empuje de toda la gente en San Martín.



