Una organización criminal acusada de realizar estafas y fraudes informáticos mediante criptoactivos fue desbaratada en las últimas horas por la Policía Federal Argentina (PFA). La investigación permitió identificar una estructura que captaba víctimas a través de plataformas digitales y promesas de altas ganancias económicas vinculadas a supuestas inversiones en criptomonedas.
Como resultado de 57 allanamientos simultáneos realizados en distintos puntos del país, fueron detenidos 21 integrantes de la banda. Entre los procedimientos hubo operativos en las localidades de San Isidro y Vicente López, además de la Ciudad de Buenos Aires, Florencio Varela, Lanús, González Catán, San Justo y otras provincias argentinas.
La causa se inició a partir de múltiples denuncias relacionadas con ofertas de inversión en criptoactivos difundidas a través de distintas plataformas digitales. Según la investigación, una de las plataformas operaba bajo las iniciales B.M. y habría sido desarrollada y liderada por un especialista informático de origen asiático radicado en la Argentina.
Los detectives determinaron que la organización poseía una estructura escalonada, con distintos niveles de funcionamiento, división de tareas y un esquema jerárquico definido.
A través de tareas de inteligencia y técnicas de rastreo digital basadas en tecnología blockchain, los investigadores identificaron a varios integrantes que cumplían el rol de “mulas” o “prestacuentas”. Estas personas realizaban transferencias entre cuentas bancarias y billeteras virtuales para ocultar el origen de los fondos obtenidos mediante las maniobras fraudulentas.
De acuerdo con la investigación, la organización creaba falsas plataformas digitales para captar inversores. Las propuestas eran promocionadas mediante redes sociales, publicidad engañosa, aplicaciones de citas e incluso contactos personales, con el objetivo de convencer a las víctimas de transferir fondos hacia billeteras controladas por los acusados.
Además, los sospechosos simulaban ganancias iniciales para generar confianza y aplicaban maniobras conocidas como “Pump and Dump”, una práctica que consiste en difundir información falsa para inflar artificialmente el valor de determinados activos y luego venderlos masivamente, provocando una caída abrupta de su cotización.
Una vez concretadas las inversiones, los fondos eran retirados o las cuentas de las víctimas bloqueadas, mientras el dinero era transferido a otras billeteras virtuales para dificultar su rastreo.
Durante los procedimientos, los efectivos secuestraron 8.017.000 USDT en criptodivisas, $57.759.477 en efectivo y 2.921 dólares estadounidenses. También fueron incautados 54 teléfonos celulares, 41 tarjetas de crédito y débito, nueve notebooks, cuatro CPU, tres tablets, ocho pendrives y un disco rígido, entre otros elementos considerados de interés para la causa.
Los 21 detenidos, todos mayores de edad, quedaron a disposición de la Justicia acusados de los delitos de estafa y fraude informático con criptoactivos.



