*Por Matías Visintini para Que Pasa Web - Solo Chaca
El presidente de Chacarita, Néstor Di Pierro, repasó el año deportivo, habló del futuro institucional, explicó la situación económica y judicial del club y dejó fuertes definiciones sobre el plantel, los jugadores que no seguirán y los desafíos que vienen.
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En una noche cargada de definiciones, el mandamás funebrero participó de una transmisión de redes sociales con el periodista Pablo Funebrero y abrió el juego sin medias tintas. El presidente de Chacarita habló de todo: el presente futbolístico, recordó sus polémicas declaraciones, se refirió al flamante DT Matías Modolo, de la depuración del plantel profesional, el avance de las obras y la delicada situación económica que atraviesa el club. Y, como suele hacer, dejó textuales que no pasaron desapercibidos.
Di Pierro repasó el año desde lo estrictamente futbolístico y se refirió al perfil del entrenador, al rendimiento del equipo y a los desencuentros que marcaron la temporada. “Matías Modolo es un técnico sencillo, sin tantas pretensiones, lo fuimos a buscar para ascender”, afirmó.
Además, no dudó al analizar lo que dejó el plantel de este año: “Hubo jugadores que en 2025 la camiseta de Chacarita les quedó grande. En otros clubes rindieron, pero acá les pesó”. Sin embargo, no esquivó la polémica que generaron sus frases sobre algunos jugadores: “Hubo un error en mis declaraciones, cuando hablé de jugadores sin sangre o de que se pintaban el pelo de blanco. Eso me trajo problemas con Agremiados”.
El presidente detallo como se esta organizando el plantel, cuáles serán los movimientos previstos y por que hoy no hay nombres firmes para reforzar el equipo. “El manager, Enrique Borrelli, habló con los jugadores que no iban a ser tenidos en cuenta. Es lógico que no les guste, pero van a tener que buscarse club”, sostuvo y adelantó que el club intentará obtener beneficios económicos: “Chacarita va a tratar de sacar un rédito por jugadores como Blanco, Matías Rodríguez y Juan Cruz González”.
Sobre González, quien tenía todo encaminado para continuar, manifestó que "me había dado la palabra de que iba a seguir, pero busca hacer una diferencia económica. Así que no va a seguir”.
“Todavía no me senté a hablar con ningún refuerzo. Nada de lo que trasciende es cierto. No conozco a ninguno de los jugadores que nombran”, aseguró Di Pierro en relación a las expectativas por prontas incorporaciones y los rumores de nombres que podrían integrar el plantel de cara a 2026.
Mas allá de lo deportivo, también profundizo en el complejo escenario legal que arrastró el club en los últimos años y cómo esas causas afectaron el día a día de la institución. Di Pierro detalló que el conflicto más grande está a punto de cerrarse: “El juicio con Villarino, de 750 mil dólares, está a punto de liquidarse. Faltan solo 45 mil dólares”, sostuvo. A causa de ese expediente, explicó, las cuentas del club estuvieron comprometidas: “Por ese juicio teníamos embargadas las cuentas en AFA por la televisación”.
“Chacarita era como una piñata: le pegaban por todos lados para sacarle plata”, dijo y agregó que hoy quedan “muy pocos juicios pendientes”.
“Le ganamos un juicio a Talleres por el tema de Ian Escobar y vamos a reclamar los derechos de formación que nunca nos pagaron a lo largo de estos años”, destacó.
Las obras en el club y el futuro del estadio
Di Pierro también dio precisiones sobre la obra más importante para el club: la nueva platea. “Para mediados de 2026 va a estar terminado un tramo de la nueva platea, que va a tener palcos de primera categoría con cochera”, adelantó.
En la entrevista, también comentó que el predio situado en las inmediaciones del barrio “Costa Esperanza”, otorgado por el municipio, es de aproximadamente cinco hectáreas y estará activo dentro de dos o tres años.
Con estas declaraciones, Di Pierro dejó en claro que Chacarita atraviesa una etapa de reconstrucción y reordenamiento. Entre obras, decisiones deportivas y desafíos económicos, el club se prepara para uno año que será clave en la búsqueda de estabilidad y crecimiento. Lo que viene dependerá, en gran parte, de que el proyecto institucional encuentre el acompañamiento necesario para sostenerse en el tiempo.



