El Concejo Deliberante de Morón aprobó este jueves la interpelación al intendente Lucas Ghi en el marco de la causa judicial que involucra a la exfuncionaria municipal Luna Suyai Ortigoza, quien permanece prófuga tras el hallazgo de más de medio kilo de cocaína en una vivienda de Castelar sur.
La iniciativa avanzó con 16 votos afirmativos y 8 negativos, en una sesión donde hubo fuertes cruces entre oficialismo y oposición. De acuerdo con lo expuesto durante el debate, en las horas previas hubo negociaciones y gestiones políticas para intentar impedir el tratamiento del expediente y evitar alcanzar el número necesario para habilitar la interpelación.
Concejales opositores denunciaron "presiones y maniobras de último momento", aunque finalmente la propuesta consiguió el respaldo necesario. La votación contó con el acompañamiento de bloques opositores y también de algunos integrantes del bloque de Unión por la Patria que responden al exintendente Martín Sabatella, mientras que el sector alineado al oficialismo rechazó la medida.
A favor votaron de la interpelación votaron Analía Zappulla, Cristian Morales, María Mobilia, Cecilia Solía, Pablo Miño y Ezequiel Tozzi (LLA); Ariel Aguilera (Todo por Argentina); Alejandra Liquitay (La Libertad Avanza); Claudio Faro y Bernardo Magistocchi (PRO); Daniela Cáceres (Nuevo PRO Morón); y Diego Spina, Florencia De Luca, Sol Steimberg, Marcelo Notario y Mariano Spina (Unión por la Patria).
En contra se expresaron José María Ghi, Alfonso Martínez, Vanina Moro, Agustín Ramponelli, Claudio Román y Adrián Colonna (PJ-MDF), además de Lorena Acevedo y Sibila Botti (Frente Renovador).
Tras la aprobación, el jefe comunal, o el funcionario que designe, deberá presentarse ante el cuerpo deliberativo dentro de los próximos cinco días hábiles para responder consultas vinculadas a la contratación de la acusada, los mecanismos de control interno del Municipio y las acciones adoptadas luego del avance de la investigación judicial.
Entre los puntos que buscarán tocar los concejales aparecen los criterios de ingreso de personal a la administración municipal, la posible existencia de alertas previas y las actuaciones impulsadas por el Ejecutivo una vez conocido el caso.
Uno de los momentos de mayor tensión de la sesión se produjo cuando algunos ediles hicieron referencia a una eventual destitución del intendente. La concejal libertaria Analía Zappulla señaló que, en caso de que Ghi no concurra al Concejo, podría iniciarse un proceso de remoción. En el mismo sentido, Ariel Aguilera sostuvo que “se va camino a una destitución”.
Desde el oficialismo cuestionaron esas declaraciones. La concejal Vanina Moro calificó la sesión como “una operación política” orientada a perjudicar al intendente y rechazó las expresiones sobre una posible salida anticipada del mandatario municipal.
En tanto, Daniela Cáceres sostuvo que “dar explicaciones también es cuidar a los vecinos”, mientras que Diego Spina pidió que sea el propio Lucas Ghi quien se presente ante el Concejo y no otro integrante del gabinete.
Ahora, el cuerpo deliberativo deberá definir la fecha de la interpelación, en un contexto de fuerte impacto político para el gobierno municipal de Morón.



