“El sistema de transporte fluvial tenía una crisis terminal y explotó”

Vecinos de Unidad Isleña se manifestaron luego del tercer día de paro de lanchas en el Delta, y señalaron que "es muy difícil sostenerse tantos días sin nada".

Este jueves se cumplen tres días del paro de transporte fluvial en el Delta por un reclamo de los trabajadores hacia las empresas, argumentando que tienen sueldos y bonos adeudados, y vecinos isleños no pueden realizar sus actividades normalmente y señalaron que “el sistema de transporte fluvial tenía una crisis terminal y explotó” a la vez que sostuvieron que “hace tres días estamos sin escuelas, sin agua, casi sin vida”.

“A los trabajadores no les pagaban los sueldos y ahí la medida estaba bien, pero ahora tienen pagado más del 90% de los salarios, falta el resto que se lo dieron en cheques, pero insisten en seguir con el paro después de que hace tres días estamos sin escuelas, sin agua, casi sin vida. Siempre bancamos al sindicato, pero ya llega un punto que tienen que parar un poco la mano. Es muy difícil sostener tantos días sin nada“, manifestó Rubén Sejenovich, representante de Unidad Isleña, un grupo de vecinos del Delta y sumó, en relación al pago de sueldos, que “en este momento, Interisleña y Jilguero pagaron el 100%, y Líneas Delta pagó el 60% y el 40% en cheques”.

En esta línea, aclaró: “No quiero decir que culpable sea el sindicato, pero se excedieron un poquito. Acá hay un desfinanciamiento del sector desde el Estado hace muchísimos años, fueran del color político que fueren, y se acentuó en los últimos cuatro años. Ahora faltó reacción, porque los empresarios la levantan con pala y siempre piden más.”

Además, señaló que “esto se venía venir y se lo comunicamos a la Provincia” y afirmó que la nueva gestión “tiene que hacer una reestructuración global, porque esto es algo que viene desde hace años, y pasa con todos los gobiernos: Hay un sistema de transporte en una crisis terminal y explotó.”

En cuanto a las problemáticas del transporte fluvial, Rubén señaló que el “el principal es que los empresarios no invierten, la provincia no controla y los subsidios no son al pasajero como en todo el país a través de la SUBE, sino que van al bolsillo del empresario”.

“Hay un descontrol absoluto en el tránsito, porque a las lanchas no las para Prefectura, y hay muy pocas que están en condiciones. Esto es una problemática general, que abarca muchas aristas, pero siempre los que terminamos pagando los platos rotos somos los vecinos isleños”, cerró.