“Esto no es una gripe”, dijo una vecina de Vicente López positiva de coronavirus

Marisol San Roman tiene 25 años y se encuentra recuperándose de la enfermedad en su casa. Estuvo internada, tuvo una recaída, y pidió a la sociedad "hacer caso a las medidas que se tomaron".

Marisol San Roman

En nuestro país ya son 387 los contagiados de coronavirus, y más de 30 de esos casos positivos se registraron en la zona norte del conurbano. Entre ellos, está el caso de Marisol San Román, vecina de Vicente López que estudia en Madrid, España, y regresó el pasado 12 de marzo al país. Ahora se encuentra en su casa, aún con síntomas pero estable, luego de haber estado internada e incluso de haber tenido una recaída: “Esto no es una gripe”, aseguró la joven de 25 años.

Apenas llegó a lo de su papá y su tía en Vicente López, Marisol comenzó con la cuarentena obligatoria y 24 horas después empezó a tener fiebre, entonces decidió activar el protocolo. Al realizar la consulta médica, le explicaron que al haber un caso de coronavirus en el Instituto de Empresas, la universidad madrileña donde ella había estudiado, lo más probable es que haya sido allí donde se infectó.

Lo que no pudieron fue decirle la manera precisa en la que se contagió. Ella supone que pudo haber sido porque usó la manteca de cacao de una estudiante, cuya prueba luego dio positivo. Otra posibilidad es haberse contagiado en el aula por haber estado en contacto con alguien que ya tenía la enfermedad.

“Estuve aislada tres días en una clínica sobre la calle Pueyrredón, y de ahí me trasladaron al Agote”, contó Marisol, quien señaló que allí esperó los estudios del Malbrán que finalmente habían dado positivos.

Luego de varios días de internación, le dieron el alta en la institución, para que siguiera aislada en su casa, pero tuvo una recaída: Comenzó a toser con sangre, se desmayó y debió volver a ser internada hasta el domingo 23, cuando nuevamente regresó a su vivienda.

“Lo llevé cada día con mucha fuerza y mucha energía, pero me da bronca ver gente en la calle charlando como si nada, con las bolsas de supermercado. Esa imagen me quedó de cuando volvía en ambulancia a mi casa. Cada noche que se pasa en el hospital es muy dura, y no sabés si salís. Quería decirles ‘véanme a mi’, porque por esa boludez podés matar a mucha gente y hacerle mal a mucha gente”, expresó.

Ahora se halla en cuarentena y, si bien está viviendo en la casa de Vicente López, no tiene contacto con ninguno de los que allí vive. Precisó, por ejemplo, que sus familiares le dejan la comida en la puerta de su cuarto, en recipientes de plástico. Por lo tanto, no ve a nadie y permanece todo el día encerrada en su habitación.

“La sociedad tiene que tomar conciencia de que esto no es una gripe y que todos debemos hacer caso a las medidas que se tomaron. Hay mucha gente poniendo el pecho por esto”, enfatizó, y sumó que “hay que tener respeto por los médicos que están dando la vida”.

Por último,en cuanto a la Argentina, la joven felicitó a Alberto Fernández, ya que, aseguró que el presidente tomó las disposiciones a tiempo. Señaló que lo mismo hicieron tanto el gobernador bonaerense, Axel Kicillof como el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. En ese sentido destacó que nuestro país se encuentra en el momento justo para llevar a cabo acciones concretas y frenar la curva de contagio. Siguiendo esa línea afirmó que la Argentina está a tiempo de hacer “algo increíble”.