La Catedral de San Isidro, 315 años de historia que marcan la fundación de una ciudad

El 14 de octubre de 1706 se funda la capilla y capellanía dedicada a San Isidro Labrador, hito que marcó el nacimiento del pueblo. Allí, se alza actualmente la Catedral, emblema de la creación del distrito.

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La influencia de la Catedral es evidente y no sólo desde el punto de vista religioso. No hay libro, publicidad o foto de San Isidro en los que no esté presente su imagen. Es visita obligada de cuanto turista o viajero transite por la región, y cada 14 de octubre se celebra como fecha fundacional de San Isidro por tratarse del momento de su creación.

“El 14 de octubre de 1706 se funda la capilla y capellanía dedicada a San Isidro Labrador. Esta fecha es un momento fundacional, porque San Isidro no atravesó el ritual español de fundación de las ciudades, y el pueblo surgió a partir de este hito”, sostiene Marcela Fugardo, directora de la Quinta los Ombues, Museo, Biblioteca y Archivo Histórico Municipal Dr. Beccar Varela.

Esta historia se remonta a cuando el Capitán don Domingo de Acassuso tuvo un sueño, ya mitificado, bajo un espinillo, en el cual se vio como edificador de una iglesia. Férreo devoto de San Isidro Labrador, decidió levantar una capilla y fundar una Capellanía donde actualmente se alza la Catedral de San Isidro.

"Domingo de Acassuso tenía la misión patrullar la costa norte del Río de la Plata. En uno de estos recorridos, se sentó a descansar y suela que San Isidro Labrador le pide que hiciera en los parajes una capilla para que los labradores que estaban en la zona pudieran celebrar sus fiestas y asistir a misa, algo que fue interpretado por Acassuso como un mandato proveniente de San Isidro Labrador", relata Fugardo.

Así, el mismo Acassuso creó el 14 de octubre de 1706 la capellanía en honor a quien actualmente es el santo patrono de San Isidro, donando para ello una fracción de terreno de unos 260 metros de frente sobre el Río por 5.000 metros de fondo. Esta fecha es considerada como la de fundación del pueblo y ciudad.

Una primera capilla de ladrillos y techo de tejas, de exiguas proporciones, fue reinaugurada el 27 de mayo de 1708. A partir de entonces la población rural que habitaba en el paraje tuvo asistencia sacerdotal habitual en la persona del presbítero Fernando Ruiz Corredor, que vivía en un rancho.

De Capilla a Catedral

El 23 de octubre de 1730 la capilla se transformó en sede parroquial y subsistió hasta 1895 cuando tuvieron que demolerla por su mal estado que hacía previsible la posibilidad de derrumbe. El 6 de octubre de ese se colocó la piedra fundamental del templo actual. El 14 de mayo de 1898 se celebró en él la primera misa, dándose por concluidas las obras.

La imponente Catedral, con capacidad para 3.000 personas, fue nombrada como tal por el Papa Pío XII el 8 de junio de 1957, y fue designado como primer Obispo de la Diócesis Monseñor Antonio María Aguirre.

El estilo de la catedral es neogótico. Las columnas son de forma cilíndrica y las paredes de piedra y ladrillo, tienen seis aberturas con vitraux de cada lado, las cuales fueron confeccionadas en Francia. La torre tiene una altura de 68,65 metros. Posee además un órgano francés construido por la casa Cavaillé-Coll en 1906.

Es uno de los grandes ejemplos de arquitectura Neogótica realizada en Argentina a principios del siglo XX. Su torre principal mide 68 metros de alto. Su base es una cruz latina de tres naves; las paredes de piedra y ladrillo tienen aberturas con vitraux confeccionados en Francia.

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Sus restauraciones

La primera de sus restauraciones tuvo lugar en 2002, se dividió en tres etapas, y culminó en 2009. Los trabajos fueron conducidos por el arquitecto Fernando Fegini, y respetaron el estilo original del templo, el arreglo de techos, de los vitraux, de las aberturas, del interior de la torre y reposición de ornamentos en su fachada. En la última de esas etapas, se rehicieron los pisos de mosaicos granítico, se volvió así a la pintura original, se rehizo la instalación eléctrica, y se instalaron nuevos sistemas de audio e iluminación (VER NOTA).

Ya en 2015, de la estructura de la catedral se desprendió una de las centenarias ventanas de la torre y cayó sobre el atrio. El Obispado resolvió iniciar una última y meticulosa etapa: cambiar las 24 lucarnas o claraboyas que adornan la terminación de la torre, que no tuvieron ningún tratamiento desde el 14 de junio de 1898, cuando inauguraron el templo. Un costo que demandó cerca de $400 mil pesos por aquel entonces.

Catedral San Isidro

Informe y textos: Sofía Gnädinger para QUE PASA - 2016