El Arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, cerró la 51° Peregrinación Juvenil a Luján con un mensaje cargado de realismo y esperanza, al advertir que a muchos argentinos les pesa la pobreza y las consecuencias del narcotráfico, pero llamó a no rendirse ni tomar “atajos tramposos”.
“Hay muchos hermanos en nuestro país que ya no tienen fuerzas para seguir, que sienten el peso de la pobreza, del narcotráfico, de la enfermedad y la soledad. Por ellos también peregrinamos, porque no queremos ser un pueblo indiferente”, expresó ante miles de fieles que llegaron a la Basílica tras más de 60 kilómetros de caminata.
García Cuerva ya había hecho mención al narcotráfico en los barrios este sábado desde el Santuario de Liniers, en la previa a la partida de la peregrinación hacia Luján, cuando aseguró que el retiro del Estado deja lugar al avance del narcotráfico y sostuvo: “Nos merecemos algo mejor, no el narcoestado”.
En ese sentido, fue consultado sobre la situación del candidato a diputado de La Libertad Avanza, José Luis Espert, y pidió que haya una “clase dirigente muy transparente”. “Es una problemática de toda nuestra Argentina. Sabemos que cuando el Estado se retira de los barrios seguramente la situación se torna muy compleja y entonces avanza lo que llamamos el narcoestado”, manifestó el arzobispo.
En su homilía de este domingo, el Arzobispo remarcó que la fe es sostén frente a la adversidad: “Caminar con esperanza es no dejarnos ganar por el desaliento y la tristeza, es seguir adelante aunque la violencia y la injusticia parezcan imponerse”.
En su homilía, García Cuerva citó al Papa Francisco y a León XIII, destacando que la esperanza nace del amor y del encuentro. “No aflojamos y nos comprometemos a no abandonar los sueños de construir un país más justo y fraterno. La Madre de Argentina nos impulsa a continuar unidos, mirando con misericordia a quienes más sufren”, sostuvo.
Miles de jóvenes, familias y voluntarios participaron de la tradicional peregrinación, que partió desde San Cayetano en Liniers y atravesó distintas localidades del oeste del conurbano hasta llegar a la icónica basílica, reafirmando la fe y el compromiso en medio de lluvias que marcaron las primeras horas de este domingo.



