Ochenta trabajadores de la planta que Georgalos posee en Victoria fueron suspendidos por 15 días, con el pago del 80% del salario en carácter no remunerativo. La medida generó preocupación entre los operarios, quienes cuestionaron la falta de información sobre los fundamentos del acuerdo y su alcance.
Según informaron los mismo trabajadores a QUEPASA (la empresa no ha expresado oficialmente las razones), la compañía alimenticia atribuyó la decisión a una “crisis prolongada” asociada, según planteó internamente, a la caída de ventas y al impacto de las importaciones, particularmente de productos brasileños.
Pero desde los trabajadores, la interpretación es distinta: consideran que la empresa no esta atravesando una crisis, sino que frente a la caída de ventas, se han achicado sus márgenes de ganancia y apalancando la empresa buscaría justificar una reducción de personal que tendría otro fin.
En los últimos días, trabajadores de los tres turnos realizaron asambleas donde definieron rechazar la propuesta de suspensión. Sin embargo, dos días más tarde el sindicato encabezado por Sergio Escalante firmó un acuerdo con la empresa en el Ministerio de Trabajo, aplicando el artículo 223 bis, que permite suspensiones temporales con aval gremial.
Desde el sindicato explicaron que el objetivo del acuerdo es evitar despidos bajo el artículo 247, que habilita indemnizaciones reducidas. No obstante, los empleados señalaron que el acta no fue difundida en la planta. “El acta no fue publicada en la fábrica y no sabemos qué firmó el sindicato”, expresaron.
Frente a esta situación, trabajadores, junto a la comisión interna y congresales opositores, realizaron una acción en la puerta del establecimiento y anunciaron nuevas asambleas para los próximos días. “Hoy, trabajadores en Planta Victoria estamos en estado de alerta y de movilización, estamos exigiéndole al sindicato que presente el acta del 20 de noviembre”, comunicaron.
Otro punto de conflicto es la reorganización productiva dentro de la firma. Según plantearon los operarios, algunos productos que se fabricaban en Victoria pasaron a producirse en Córdoba, lo que redujo la actividad en la planta. Por esto, la producción que antes cerraba en diciembre terminó en octubre y hay sectores parados.
En ese contexto, los trabajadores aseguraron que mantendrán sus instancias de organización interna mientras esperan definiciones sobre la situación laboral en la planta.



