Gómez Alcorta: “Ya no tenemos más un país que lleve adelante una política de Estado en pos de la Memoria, la Verdad y la Justicia”

La abogada y referente de Patria Grande habló con QUE PASA sobre la sentencia en la causa Ford, las políticas de Derechos Humanos y el surgimiento del Frente Patria Grande.

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Elizabeth Gómez Alcorta, “la abogada de Milagro Sala”, habló con el programa radial de QUE PASA en FM Fenix, luego de conocerse la sentencia en la “Causa Ford”, donde fueron juzgados exdirectivos de la empresa. En su carácter de abogada de trabajadores que fueron secuestrados y torturados en la empresa, Gómez Alcorta dejó su mirada sobre los tiempos de la justicia y las temporalidades políticas en torno a los derechos humanos. También se refirió al surgimiento del Frente Patria Grande, espacio donde es referente junto a Juan Grabois.

Sus definiciones y al final el audio de la entrevista:

Sobre la causa y la sentencia de Ford:

“En una sentencia histórica porque es la primera vez que se llega a poner en el banquillo de los acusados a dos exdirectivos de una multinacional como es la empresa Ford Motors Argentina”

“A pesar de que ya teníamos más de 850 personas condenadas en nuestro país, no teníamos ninguna en este marco. Es una huella fundamental en esto que ya hace años venimos reconociendo que se trató de una dictadura cívico militar, y que tiene condenados a exfuncionarios judiciales, miembros de la iglesia”

Sobre la participación de Ford en la dictadura militar:

“En el año 1976, la empresa tenía una Comisión Interna con delegados de base del SMATA muy importante, muy potente. A partir del 24 de marzo de ese año se llevan adelante una serie de 24 secuestros centralmente a la base más dura de esa comisión de delegados. 17 de esos 24 fueron secuestrados en sus puestos de trabajo, y no en el ingreso o en la salida, sino en la línea de producción por miembros del ejército, acompañados de personal de empresa en ese momento”.

“Lo que se mostró en el juicio es que quien confeccionó esa lista con los nombres y apellidos de los que debían ser secuestrados, quienes cedieron ese sector de los quinchos, quienes les dieron de comer, quienes dieron los legajos y las fichas personales de los trabajadores, fue la misma empresa”.

“No es que hubo una participación colateral, sino que hubo una responsabilidad y una coordinación represiva fundamental entre el ejército y la empresa Ford”.

“Se tardó mucho en alcanzar una condena, hace 42 años y 10 meses que se llevaron adelante estos hechos. Lo cierto es que de todos los procesos judiciales de crímenes de lesa humanidad, los que están vinculados a empresarios o a empleados jerárquicos son los que más cuesta que avancen y consigan condena. Esto es centralmente porque parte de ese poder económico o ese poder empresarial hoy siguen ocupando los mismos lugares de poder y de vínculos políticos que en aquel entonces”.

Sobre el tiempo de espera y el “sabor agridulce” de las repercusiones. Los tiempos políticos y las políticas de Estado en relación a los juicios:

“En el Gobierno de Macri dejó de ser una política de Estado, con el desfinanciamiento, la desarticulación y cierre de la mayoría de las dependencias que estaban ocupando un lugar en los Ministerios de Defensa, de Seguridad, de Justicia que tenían un rol clave para llevar adelante los juicios con investigaciones, aportando legajos. Eso desapareció en estos tres años”.

“Quedaron muy pocas dependencias oficiales, muy reducidas en personal, y desfinanciadas. Por lo tanto lo que hay que decir es que los juicios no los hacen solo los jueces, sino que también para que haya juicio se requiere una política de Estado. Más cuando se trata de hechos que sucedieron hace 40 años y donde una parte importante de la información está en poder del Estado”.

“Hasta que se declararon nulas las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, el Estado había tomado una decisión de no juzgar los crímenes más graves que puede tener una sociedad. Después hubo otra política de Estado que no solamente dependía del Poder Ejecutivo, sino que también tuvimos una Corte Suprema que tuvo una política muy fuerte en ese sentido y eso genera también un factor muy importante”.

“Ya no tenemos más un país que lleve adelante una política de Estado en pos de la Memoria, la Verdad y la Justicia, y eso también hace más difícil y más meritorio llegar a estos juicios”.

Sobre el Frente Patria Grande

“Varios sectores de espacios políticos de izquierda independiente, que vienen del feminismo, o como Juan (Grabois), de la economía popular, creemos que es un momento clave el que nos está tocando transitar, que no debemos quedarnos en nuestros lugares de comodidad, sobre todo para aquellos que no militan partidariamente o para los que lo hacemos partidariamente pero en espacios que no tenemos incidencia porque son espacios que el electorado elige muy selectivamente. Es un momento para dar un salto en ese sentido. Lo que se juega en el 2019 es el futuro de las generaciones, es seguir perdiendo calidad de vida, que nos maten más pibes en los barrios, es el tener menos seguridad y el vivir cada vez peor. Esto no es algo que uno tenga que explicar mucho porque no hay argentino o argentina en su inmensa mayoría que no sepa de lo que estamos hablando”.

“No podemos seguir tolerando menos derechos y peor calidad de vida para todos y todas. Más inseguridad en términos laborales. Vivimos en un tiempo de incerteza. En ese entorno construimos este espacio que se llama Frente Patria Grande, que es gente bien parida de la crisis del 2001 en adelante, de esas luchas, y hacemos una convocatoria a esa unidad que tiene que convocar a distintos espacios, desde la izquierda, hasta sectores del socialismo, e inclusive no hay que dejar de pensar en algún sector del radicalismo que no se siente representado por la alianza Cambiemos, del peronismo, del kirchnerismo, para derrotar el año que viene no solamente a Macri a Vidal o a Rodríguez Larreta, sino centralmente para poder hacerle frente a cualquier plan B que quiera representar y a sostener este modelo neoliberal de ajuste, en el que somos muchos los que la pasamos mal, los que estamos mal, y son muy pocos los que están bien y son muy pocos los que van a estar mejor”.

“No podemos seguir tolerando una sociedad tan desigual y tan inequitativa. Por eso llamamos al armado de ese frente, entendiendo que la opositora que hoy tiene mayor nivel de convocatoria es Cristina Fernández de Kirchner. Eso no nos convierte en kirchneristas, somos críticos del kirchnerismo y ninguno de nosotros ha militado con el kirnchenismo. Entendemos que ella es la referente que mejor representa, en este momento, una clara oposición al macrismo y que tiene mayor intención de voto de cualquier otro opositor a nivel nacional”.