En su 60° aniversario, Escobar inauguró la renovación y ampliación del edificio municipal 

Los trabajos fueron hechos basados en los planos originales que el reconocido arquitecto Francisco Salamone diseñó hace más de 80 años.

En el marco de las celebraciones por el 60º aniversario del distrito, se concretó la ampliación del edificio de la Municipalidad de Escobar, con el objetivo de jerarquizar uno de los espacios históricos del partido. El proyecto continúa el diseño original realizado por el arquitecto Francisco Salamone, fallecido en 1959, el mismo año de la creación del municipio de Escobar.

Siguiendo los planos originales elaborados hace más de 80 años, se construyó un primer piso y una torre reloj de 18 metros de altura. A su vez se remodelaron las escaleras, las oficinas y los baños, y se realizaron nuevos despachos y nuevas salas de reuniones en la planta alta.

“Además, se colocaron ascensores y equipos con tecnología para climatizar e iluminar las oficinas, de manera tal de promover el uso eficiente y sustentable de las energías”, contaron desde la comuna, y explicaron que “la estructura fue modificada de hormigón a metálica con el objetivo de agilizar el tiempo de ejecución de las obras”.

Más allá del revestimiento de toda la fachada, todas las miradas se las lleva la nueva torre reloj, una estructura emplazada con la técnica Steel Frame, un sistema de construcción basado en un entramado de perfiles de chapas laminadas en caliente y de hierro.

“Desde la Municipalidad de Escobar renovamos un patrimonio histórico local, pero de profunda relevancia a nivel provincial, ya que la impronta del arquitecto Salamone se reparte entre más de 60 distritos bonaerenses”, relataron desde el municipio.

¿Quién fue Salamone?

Francisco Salamone D’Anna (1897-1959) nació en Sicilia, Italia, y llegó a la Argentina en 1900. Estudió en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). En 1917 se recibió de arquitecto e ingeniero. A mediados de los años 30, el gobernador bonaerense Manuel Fresco designó a Salamone la tarea de diseñar distintos edificios públicos para estimular el crecimiento de las incipientes localidades del interior de la provincia.

A lo largo y lo ancho de la provincia de Buenos Aires, su modelo de construcción incluyó palacios municipales, cementerios, mataderos, plazas, pórticos y mobiliario urbano, entre otras grandes obras de estilo monumentalista.