Jardinero va a juicio acusado de violar y matar a una joven en Tigre

Se trató de uno de los primeros femicidios de la cuarentena. El acusado intentó además montar la escena de un suicidio donde fue encontrado el cuerpo el 31 de marzo pasado.

Camara Video Femicidio Tigre

Un jardinero irá a juicio acusado de violar y asesinar en Tigre a la hija de un comisario retirado de la policía bonaerense y de intentar montar la escena de un suicidio, en lo que fue uno de los primeros femicidios ocurridos al inicio de la cuarentena por el coronavirus.

El joven de 32 años será juzgado por el femicidio de María Florencia Santa Cruz, de 30 años, ocurrido el 31 de marzo pasado. El fiscal Diego Callegari, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Especializada en Violencia de Género de Tigre requirió en julio la elevación a juicio de la causa y a poco más de seis meses de ocurrido el hecho, ya salió sorteado para el debate el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 de San Isidro, integrado por los jueces María Coelho y Alberto Gaig.

Si bien por la gravedad de la imputación el acusado tenía derecho a optar por un juicio por jurados, manifestó que prefería ser juzgado por un tribunal colegiado.

“Estamos en la etapa de presentación de pruebas, lo más probable es que el juicio se realice recién el año que viene”, afirmó a Télam un vocero judicial.

Callegari le imputó al hombre los delitos de “abuso sexual agravado con acceso carnal seguido de muerte” y “homicidio doblemente agravado por haber sido cometido con alevosía y por mediar violencia de género”, que prevén como única pena la prisión perpetua.

El cuerpo de Santa Cruz apareció alrededor de las 3 de la madrugada del 31 de marzo pasado, a 11 días de iniciado el aislamiento, social, preventivo y obligatorio por la pandemia, colgado de un alambrado y con una campera alrededor del cuello, en Benito Lynch y Acceso Tigre.

Los efectivos de la comisaría 1° de Tigre que descubrieron el cadáver pensaron en un primer momento que podía tratarse de un suicidio, pero también advirtieron que la víctima estaba semidesnuda, que sólo tenía colocadas una remera y un par de zapatillas, y a unos metros aparecieron tirados su pantalón y ropa interior.

Florencia era vecina de la zona, hija de un comisario retirado de la policía de la provincia y fue su propio hermano el que declaró que la joven tenía problemas de adicción a las drogas.

La clave de la investigación, encabezada por el fiscal Callegari y por su colega Mariela Miozzo, estuvo en la autopsia que descartó el suicidio y confirmó el crimen y en el análisis de las grabaciones de ocho cámaras del Centro de Operaciones Tigre (COT) con las que pudieron reconstruir los movimientos previos de la víctima y descubrir que hasta allí no había llegado sola, sino acompañada por el imputado (VER VÍDEO).

Las imágenes captaron el momento en que Santa Cruz llegó al lugar en el que falleció a las 0.43 acompañada de un hombre que estaba con el torso desnudo, con una remera roja colgada al hombro y con una bermuda.

Si bien la grabación no tomó el momento del crimen, el sospechoso, luego identificado, se retiró solo del lugar caminando y a través de otras cámaras que siguieron su ruta se corroboró que cerca de la 1.20 llegó a su casa ubicada a poco más de 10 cuadras.

A lo largo del trayecto, el jardinero fue la única persona que pasó por ese sitio y fue descartando diversas pertenencias de la víctima como una cartera, unos anteojos y un pañuelo, que fueron recuperadas por los investigadores.

El imputado fue detenido esa misma mañana en un allanamiento realizado en su casa ubicada en la esquina de las calles José Manuel Estrada y General Campos de Tigre, donde la policía encontró escondida en el subsuelo y dentro de una bolsa, la remera roja con la que quedó filmado en los videos.

En su requerimiento fiscal, al que accedió Télam, Callegari describió la secuencia criminal y calificó al acusado como un hombre “frío y calculador”.

El fiscal dio por probado que aquel 31 de marzo, “entre las 0:44 y 1:10 horas estimativamente”, el imputado “valiéndose de su condición de género y aprovechándose del estado de vulnerabilidad de la víctima, abusó sexualmente de la aquí damnificada”.

Luego, Callegari señaló que le aplicó a Santa Cruz un golpe en el rostro que le ocasionó una “conmoción cerebral”, la dejó en estado de “inconsciencia” y “en un actuar sobre seguro por la falta de respuesta y posibilidad de defensa cierta de la damnificada, la sujetó del cuello con una de sus manos comenzando a estrangularla y asfixiarla mecánicamente, y tapando su boca y nariz sofocándola, causando así la muerte”.

Sobre el montaje del falso suicidio, Callegari resaltó que “queda claro que la posición del cuerpo de la víctima y al aparente ahorcamiento con su campera no fue más que una puesta en escena del imputado para confundir a los investigadores”.