Lorenzo Beccaria, un peronista que sueña con ser intendente de Vicente López

El candidato del Frente de Todos recibió a QUE PASA en su oficina en Munro, a días de las elecciones.

Beccaria Vecino 3

Mañana gris de octubre, ideal charla política a pocos días de las elecciones. Vamos para Munro, y su emblemático centro comercial que ha sufrido, como otros en la región, estos tiempos de crisis económica. En la calle Vélez Sarsfield está el Centro Cultural que lleva adelante Lorenzo Beccaria y su equipo. El candidato del peronismo en Vicente López nos espera como una rutina mas de sus días de campaña, con el mate pronto y una nota de QUE PASA WEB impresa sobre la mesa.

Le están fallando los números a Torres. Le ganamos a Jorge Macri en más de 20 mesas en el oeste Vicente López – nos dice sonriendo, en relación a la nota que hicimos junto al diputado provincial, donde afirmaba que le intendente se había impuesto en todas las mesas del distrito. Pero nos trae los cómputos de varias mesas donde el Frente de Todos se impuso en el tramo municipal.  

Mientras llega el mate, le pregunto por unos carteles con propuestas, separados por tématicas que están en junto a la ventana, donde aparecen cosas como un hospital veterinario y App para mascotas perdidas.

– Los hicimos junto a los vecinos. Creo que ese es el camino, escuchando.

-¿Por qué querés ser intendente de Vicente López?

-Milito hace casi 30 años. Soy una persona que cree que la política es la herramienta que ordena una comunidad y la transforma. Tuve la suerte de ser criado en una familia con valores y uno de mis objetivos es volver a recuperar los valores en la comunidad de Vicente López: el respeto al vecino, el diálogo, el sentirse parte de una comunidad. Antes de ser concejal estuve en cargos, como en el Anses, que fue lo que más disfruté, por el vínculo que te da con la comunidad. El Anses está desde la panza de la mamá, hasta que uno fallece. Y estoy convencido que el intendente es el mostrador más cercano al vecino, es el que primero escucha el reclamo y el que tiende la mano para solucionar. El intendente tiene que ser cercano a la población, cercano al caminar, al estar. Tiene que comprar en la misma panadería dónde compra el vecino, se tiene que comer el mismo pozo de la esquina que se come el vecino con su auto. Yo sueño con ser un intendente que sea un vecino más.

“Yo sueño con ser un intendente que sea un vecino más”

¿Y soñar ser intendente de Vicente López, y desde el peronismo, es algo aún más difícil?

-La gente elige personas. Lo que tiene que ver con la ideología o la pasión por un partido, es algo de los que estamos adentro de un partido. El vecino quiere que le solucionemos los problemas. Y si es un peronista, le agradece a un peronista, si es un radical le agradece a un radical. A la gente no le interesa cuál es la interna del peronismo. La gente ve personas, ve a Lorenzo, o Juan Pérez, ve la calidad humana, los valores. El vecino no es tonto, va eligiendo y hay que aceptar que si elige a otra persona, es porque le generó más confianza.

¿Y por qué crees que en una elección donde primó lo económico y se castigó al gobierno, acá ganó Cambiemos sacando el 50% de los votos?

-Seguramente a muchas personas acá en Vicente López, en San Isidro, no les ha llegado la crisis en profundidad, como a la otra mitad que tenían otra situación económica. Nosotros hicimos un verdurazo, y en pleno corazón de Olivos la gente estaba mal, te hablaba del enojo, de que no podían pagar los servicios, la escuela, la prepaga.

En agosto, la lista del Frente de Todos en Vicente López consiguió un caudal de votos (27,5%), que hacía décadas que no lograba el peronismo solo, descontando los años donde acompañó al Japonés Garcia.

-El vecino nos acompañó, se achicó la diferencia. Jorge Macri nos había sacado en la última 42 puntos y en esta 28. Empieza a haber un cambio, un desgaste. La responsabilidad nuestra es seguir trabajando para llegar a cada rincón. Esta es una pelea de David contra Goliat. Nosotros no tenemos dinero para hacer campaña, lo nuestro es cuerpo a cuerpo, de cara a la gente.

-¿Y se le puede ganar a ese “Goliat” que es Jorge Macri?

Yo creo que se le puede ganar. Es un desafío muy grande el que nos planteamos y en esto también juegan los sueños. Yo sueño con ser intendente de Vicente López. Hay muchas experiencias, desde Lula, hasta en lo local, De La Sota, o en la región, Katopodis, que han jugado y han perdido, y han vuelto a jugar. Esto es vocación y tiempo. Si vos estás en la política, vas a un barrio y no te duele la panza, no te pasa algo cuando ves que un pibe no tiene para morfar, cuando caminas por Munro no te duelen ver los comercios con carteles de “alquila” o “vende”, o cuando hablas con un vecino y se le llenan los ojos de lágrimas porque se quedó sin laburo. Si eso no te genera nada, no sos de la política.

¿Y qué vas a hacer si llegás a ser intendente?

– Mirá, lo primero queremos defender, más en esta situación económica, es el bolsillo del vecino.  Una de las primeras propuestas bajar 12% la tasa de ABL. Hoy es una locura pedirle a un jubilado 30 o 50 mil pesos para sacar un árbol o para arreglar una vereda. Después eso no se hace y termina siendo un riesgo, se caen los vecinos, juicios, árboles que destruyen veredas, casas, techos. Alivianar la el bolsillo al vecino es el primer eje que tenemos que encarar.

La cercanía. Vuelve una y otra vez sobre esto como una obsesión. Para las propuestas, y para la críticas.

La gestión de Jorge Macri está alejada de la realidad. Tiene funcionarios alejados de la realidad. La mayoría no vive en Vicente López. Yo, como funcionario del Anses, a la gente me la cruzaba en supermercado y me preguntaba por su gestión. Vos acá tenés que recibir el enojo y la felicitación. Te encontrás en un quiosco y que te digan “intendente, no me arregló el semáforo” o “intendente, sabe que para un turno tengo esperar 3 meses”.

A la hora de las propuestas concretas, Beccaria mira a los intendentes peronistas de la región. Destaca a Katapodis (San Martín) y Nardini (Malvinas Argentinas). Y de Malvinas, justamente toma mucho de lo que, provocativamente, compara con Vicence López.

-Malvinas Argentinas, un municipio con mucho menos poder adquisitivo, tiene una casa de abrigo para mujeres que sufren violencia de género y Vicente López no. Tiene un hospital veterinario las 24 horas y nosotros no. En Malvinas están por operar el corazón mil y nosotros no podemos ponerle un stent a un abuelo. Tienen convenios con Cormillot y al vecino le colocan el cinturón gástrico gratis. Tienen un hospital de diabetes. Es un municipio que invierte plata en salud, en asfalto, en plazas, en polideportivos. Nosotros no asfaltamos, no hacemos polideportivos, ya está todo iluminado y no le garantizamos el sistema de salud al vecino. Ponemos en el sistema de seguridad, estamos acuerdo lo que ayuda de tecnología, pero no es todo cámaras y patrulleros: la seguridad se combate también con inclusión, con deporte. No podes no tener el presupuesto para crear una orquesta municipal, un ballet municipal. La cultura tiene que ser uno de los ejes fundamentales de la gestión municipal. No se trata sólo de embellecer una ciudad con palmeras, veredas o plazas lindas.

“Nosotros no asfaltamos, no hacemos polideportivos, ya está todo iluminado y no le garantizamos el sistema de salud al vecino”

Y la cercanía vuelve también para hablar de seguridad.

-No me gusta saber que los vecinos se conocen por el WhatsApp de seguridad de la cuadra. El Estado tiene que generar acciones para que el vecino se empieza a encontrar. Es fundamental conocer quién vive enfrente y al lado. Eso nos va ayudar como comunidad y a un intendente lo va ayudar tener una comunidad mucho más conectada, con lo solidarios que son los vecinos de Vicente López.

-¿Cómo va a ser Vicente López si finalmente Alberto es presidente y Axel gobernador?

Con Axel con Alberto pasó algo, yo lo viví en la fábrica Alcoyana. Ver a una trabajadora agarrarlo a Axel a los hombros y llorando decirle: “hacelo por mis nietos, no por mí, hagan algo”. Yo estoy hace mucho en política y hace mucho que no veo esa cercanía de Alberto y Axel. Alberto está muy abocado a la fuente de empleo, a levantar las persianas, a invertir en la producción. Alberto genera esperanza en Vicente López.