En un contexto marcado por dificultades económicas y una creciente demanda social, el senador bonaerense Mario Ishii impulsó un proyecto de ley para declarar la Emergencia Alimentaria en toda la provincia de Buenos Aires.
La iniciativa, presentada por el vicepresidente primero del Senado provincial, busca garantizar el acceso a los alimentos mediante "la reasignación urgente de partidas públicas hacia políticas de asistencia directa".
Según planteó Ishii, la prioridad del Estado debe estar enfocada en atender las necesidades básicas de la población. “El acceso a la alimentación debe prevalecer sobre la ejecución de obras o erogaciones que no resultan esenciales o urgentes para la vida cotidiana de la población”, sostuvo el legislador.
El proyecto surge en medio de reclamos de intendentes bonaerenses ante la falta de recursos para sostener programas sociales y alimentarios. En ese marco, también se advirtió sobre la situación de comedores y merenderos comunitarios, muchos de los cuales debieron reducir la cantidad de raciones o cerrar por falta de financiamiento.
Uno de los argumentos centrales de la propuesta es la suspensión del Plan MESA, programa destinado a brindar asistencia alimentaria a millones de familias de la provincia. De acuerdo con lo expresado en la iniciativa, la interrupción o falta de actualización de esa política agravó la vulnerabilidad en distintos sectores.
Frente a este escenario, Ishii propone facultar al Poder Ejecutivo provincial para redireccionar recursos desde áreas consideradas no esenciales hacia la compra de alimentos y el fortalecimiento de comedores y merenderos.
“El hambre no puede esperar a que la macroeconomía se acomode”, remarcó el senador, al reclamar una respuesta inmediata frente al aumento de la demanda social.
La propuesta apunta a "asegurar una alimentación adecuada, suficiente y nutritiva para las personas en situación de vulnerabilidad, en un momento en que los recursos disponibles resultan insuficientes frente a las necesidades existentes".



