Un exintegrante de la Policía Federal fue asesinado durante la madrugada de este martes en el partido de Merlo, luego de ser interceptado por delincuentes cuando salió de su vivienda para buscar unos cigarrillos que había dejado en su auto.
La víctima fue identificada como Julio César Reyes, de 58 años, quien vivía junto a su esposa en una casa ubicada sobre Medrano al 300. De acuerdo al testimonio de la mujer, ambos se encontraban tomando mate en el quincho cuando Reyes recordó que los cigarrillos estaban en el vehículo. Al salir a la calle, fue sorprendido por al menos dos asaltantes.
Minutos después, la esposa escuchó una frenada brusca y un disparo. Al salir, encontró a su marido gravemente herido junto al automóvil, mientras los agresores escapaban del lugar. Reyes fue trasladado de urgencia al Hospital Eva Perón, donde los médicos intentaron reanimarlo, pero finalmente falleció como consecuencia de un balazo en la cabeza.
En el lugar del hecho trabajó personal de la Policía Científica, que secuestró una vaina servida calibre 9 milímetros y el arma que portaba la víctima, una pistola Glock. Según declaró la esposa, tras el ataque se constató el faltante de la billetera de Reyes. Además, los peritos levantaron huellas y muestras de sangre para avanzar en la identificación de los responsables.
La causa quedó a cargo de la UFI N°4 de Morón, que ahora centra la investigación en el análisis de cámaras de seguridad de la zona. Testigos señalaron que un auto blanco, posiblemente un Fiat Argo, habría circulado por el barrio en el horario en que ocurrió el crimen. Hasta el momento, no se registran detenidos.
Reyes era hincha de San Lorenzo y excompañeros lo despidieron en redes sociales, donde lo recordaron como un “vecino trabajador” y destacaron su trayectoria como policía durante su paso por la ex Comisaría 8ª.
Este homicidio se produce pocos días después de otro hecho violento ocurrido en el distrito. El 24 de enero, el transportista Abelardo Jorge Acosta, de 64 años, fue asesinado a quemarropa durante un asalto en el centro de Merlo. En ese caso, el autor del crimen fue detenido tras una serie de robos y choques, y al momento del arresto portaba una pistola 9 milímetros.



