“No sos bienvenido”: negaron el ingreso a Nicolás Wiñazki a un restaurante en Tres de Febrero

El periodista de TN fue con su familia a cenar a “Graf Zeppelin” ubicado en Ciudad Jardín, pero el dueño del local no le permitió quedarse.

Graf Zeppelin 3f

Nicolás Wiñazki, periodista de TN y Radio Mitre, contó en las últimas horas un hecho ocurrido a principios de diciembre en un conocido restaurante de El Palomar, en el partido de Tres de Febrero, donde no le permitieron entrar.

La situación se dio en la noche del pasado miércoles 9 de diciembre, cuando junto a familiares llegaron a Graf Zeppelin, frente a la plaza de Ciudad Jardín, luego del acto de egreso de una de sus hijas. “Hola, somos 8 para cenar”, dijo, a lo que el dueño del local le contestó: “No va a poder ser. Ya no sos bienvenido acá. Andate”.

Según contó Wiñazki, él es cliente del lugar y hace años comía allí, pero ahora habrían cambiado los dueños. “Toda mi vida vine a este lugar”, atinó a decir, a lo que el hombre le contestó con cara de pocos amigos: “Andate, no te vamos a atender mas acá”.

En diálogo con la web TN.com.ar, el periodista de ese medio dijo que “fue un feo momento. Estaba con mi esposa, hijos y suegros. Me quedé helado. No lo iba a contar, pero trascendió el hecho”.

En verdad, quien dio a conocer el altercado fue Miguel Wiñazki, padre de Nicolás. En la red social Twitter, Miguel se indignó y escribió: “Intolerantes! Antidemocráticos!”, al retuitear un comentario de otro usuario que expresaba que “en el restorán Graf Zeppelin, de Ciudad Jardín, le prohibieron la entrada al periodista Nicolás Wiñazki por no ser K… o sea son discriminadores… que se haga viral”.

En el momento que llegaron al tradicional restaurante de Villa Jardín, que tiene muchos años en la zona, el no estaba lleno de clientes, según relató el mismo periodista. “Mi esposa se enojó más que yo”, recordó Nicolás en diálogo con Teleshow, “y hoy me hizo notar que el dueño nos dijo que le habíamos hecho mal a la Argentina. La verdad, un disparate”. 

Por último, Wiñazki dijo que, sin ánimos de confrontar, se retiró del lugar ante la negativa del dueño de ser atendido junto a sus padres, sus suegros, su esposa y sus hijos.