¿Cómo sanear el Río Reconquista?

Especialistas en medioambiente han elaborado un plan integral para sanear la segunda cuenca más contaminada del país, donde habita el 13% de los argentinos y existen más de 200 basurales a cielo abierto. En esta nota te contamos posibles soluciones y responsabilidades compartidas.

Luego de difundidas campañas en busca de visibilizar la contaminación del Río Reconquista, bajo la consigna “Limpiemos el Reconquista”, la problemática que aqueja al 13% de los argentinos se sigue profundizando año tras año.

La contaminación en la Cuenca es una problemática que atraviesa a 18 municipios de la Provincia de Buenos Aires, entre los cuales se encuentran San Martín, Vicente López, San Isidro, San Fernando y Tigre.

En una nota anterior te contamos acerca del grado de contaminación del río y sus consecuencias socio-ambientales (ver nota). Desde hace un año la ONG ProyectAR viene elaborando el diseño de un plan de saneamiento integral para atacar los problemas de base, a través de una mesa de diálogo entre los distintos actores involucrados: autoridades provinciales, municipales, industriales, organismos de control y referentes sociales que habitan y conocen de cerca los 284 asentamientos y más de 200 basurales a cielo abierto.

El presidente del ProyectAR, Eduardo Regondi, dialogó con QuePasa acerca del plan de acción para limpiar el río. Al respecto sostuvo que “es fundamental distinguir las dos causas principales de contaminación: industrial y orgánica (los desechos por la falta de cloacas). Apuntamos a sumar todo un trabajo de educación y especialmente conciencia sobre el tratamiento de la basura”.

Para encarar este plan, indican que es necesario generar mesas de consensos donde todos los actores que intervienen estén incluidos en la toma de conciencia general. Se trata de referentes sociales de los barrios emergentes, industriales, representantes de cámaras y funcionarios. “No hay empresa en el mundo que pueda sanear una cuenca, ni un gobernador o intendente solo”, advirtió Regondi.

Contrario a lo que muchas veces se piensa, desde la ONG sostienen que la cuestión industrial es el más fácil de trabajar, dado que la información se encuentra acotada a las industrias que contaminan. “A esas empresas hay que plantearles en un tiempo prudencial un plan de reconversión del proceso productivo”, sostuvo Regondi.

En paralelo a la responsabilidad industrial es necesario trabajar la cuestión social y educativa. “Hay que instalar la problemática ambiental en las escuelas”, subrayó.

“Si hay predisposición y consenso en 10 años se podría sanear la cuenca”.

Asimismo, se encuentran trabajando en un un proyecto referido a un sistema de monitor. Se trata de un software donde se pueden realizar mediciones y analizar los cambios de la contaminación de la cuenca en toda su longitud que abarca 81 kilómetros. “Básicamente lo que proponemos es tener un sistema que permita evaluar el estado en cada parte de la cuenca en tiempo real”, precisó el presidente de ProyectAR.

Si bien reconocen que todavía se encuentran en una etapa de análisis, indican que el financiamiento no demanda altos costos para un gobierno provincial.

olimpicos-reconquistaResponsabilidades compartidas

Como se ha visto distintos actores son los que intervienen en la problemática de saneamiento del río, pero la principal responsabilidad la detenta el gobierno Provincial. “La intervención de la cuenca no es solamente un tema de presupuesto. En Argentina se ha puesto mucha plata en el Reconquista a través del BID, y la realidad es que se ha hecho muy poco. No se ha logrado nunca construir una mesa colectiva donde se deje de lado la problemática política electoral, este es un tema netamente político”, sostuvo Regondi.

En lo que va del año se han reunido con subsecretarios y su proyecto de saneamiento ha llegado al vicegobernador, Daniel Salvador. Según indicaron “los recibieron con buena predisposición”.

No obstante, los Municipios no quedan al margen dado que se trata de su territorio y son sus vecinos los que se ven afectados día a día. Los consejos consultivos de las cuencas presentan proyectos y el COMIREC que es la autoridad de aplicación, los recepciona y evalúa la factibilidad. Municipios como Tigre tienen un rol en el comité, el Intendente Julio Zamora es representante de la Cuenca Baja.

“Para llegar a la pobreza cero hay que atacar la problemática de contaminación del río”.

En tal sentido Regondi agregó: “Nos reunimos constantemente con referentes sociales de la cuenca media y baja (donde se concentra el mayor nivel de contaminación), políticos y funcionarios. En Tigre se ha logrado hacer una declaración de interés municipal por la limpieza del Reconquista, creemos que eso deberían hacerlo los 18 municipios de la Cuenca, porque el Reconquista junto con el Riachuelo son los dos factores de contaminación del agua del Río de la Plata más grande de la Argentina”.

Desde ProyectAR resaltan que los intendentes pueden contribuir manteniendo limpio los costados del río y con un trabajo de control ambiental consensuado con la Provincia. “Si bien la autoridad de control es la OPDS, los intendentes no se pueden hacer los desentendidos. En casi todas las industrias de la cuenca les falta el estudio de impacto ambiental”, resaltó.

La Autoridad del Agua, el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) y la CEAMSE son otros de los organismos con injerencia en la problemática. “Es necesario que adquieran mayor participación”, manifestaron desde la ONG.

Saneamiento, pobreza y seguridad

El promedio de la población que se encuentra bajo la línea de pobreza en la cuenca supera el millón de personas, sobre un total de cinco millones de habitantes. “La pobreza en la Provincia de Buenos Aires en términos cuantitativos se encuentra en la cuenca del Reconquista. Para llegar a la pobreza cero hay que atacar la problemática de contaminación del río“, advirtió el presidente del la ONG.

En tanto que el asesor e ingeniero, Luis María Astarloa, comentó: “La realidad es que los municipios tienen un poder enorme y vemos que de a poco van tomando protagonismo. Esto no se arregla con filantropía, porque en el fondo se pierde la verdadera conciencia que es pensar a largo plazo. Si hay predisposición y consenso en 10 años se podría sanear la cuenca“.