Un proyecto clave para el municipio de Escobar y sus alrededores lleva más de dos años paralizado por el gobierno nacional: se trata de la planta de tratamiento de efluentes cloacales que permitiría contar con servicio de red de cloacas a más de 500 mil habitantes de ese distrito y de zonas aledañas. Desde la comuna reclaman que se lleve adelante, aunque desde la empresa estatal sostuvieron que no tienen intenciones de iniciar los trabajos.
El 30 de mayo de 2023, el intendente de Escobar Ariel Sujarchuk y la entonces presidenta de AySA, Malena Galmarini, anunciaron la construcción de una planta de tratamiento cloacal en un predio recuperado por el Municipio de Escobar. La obra, que implicaba una inversión estimada en $34.000 millones, estaba proyectada para beneficiar a 500.000 habitantes del distrito y de municipios como Tigre y Pilar.
Para su ejecución, el Municipio cedió a AySA 10 hectáreas de un predio de 70 en la localidad de Belén de Escobar, sobre la margen derecha del Río Luján. El convenio fue aprobado por el Concejo Deliberante y permitió que la empresa estatal tomara posesión del terreno. En aquel acto participaron también el secretario general del Sindicato Gran Buenos Aires de Trabajadores de Obras Sanitarias, José Luis Lingeri, y el ex vicepresidente de AySA, Martín Reibel.
La obra se presentaba como parte de un proceso de expansión iniciado en 2016, cuando se produjo el traspaso del servicio de ABSA a AySA en Escobar. "Desde entonces, se duplicaron las redes de agua corriente y se avanzó en la triplicación de las cloacales, con miles de metros de cañerías primarias y secundarias en ejecución", explicaron desde el Municipio a QUE PASA.
Sin embargo, tras el cambio de gobierno nacional, desde la comuna escobarense indicaron que AySA remitió una nota proponiendo la devolución del predio, aludiendo que no llevaría adelante la construcción de la planta. Consultados sobre la situación, desde la empresa no dieron respuesta a este medio al momento de la publicación de esta nota.
En diálogo con QUE PASA, el secretario de Legal y Técnica del Municipio, Nicolás Gaytán, explicó que "ante la propuesta de devolución, el intendente Ariel Sujarchuk elevó el tema al Concejo Deliberante para exponer cómo el gobierno nacional desechaba una obra estratégica para Escobar. El cuerpo deliberativo resolvió rechazar esa devolución y solicitó que el Ejecutivo gestione la continuidad del proyecto, dado que AySA cuenta con financiamiento internacional para este tipo de obras. Nuestra postura es clara: la obra de la planta cloacal es prioritaria para Escobar y el proyecto debe concretarse."
En este mismo sentido, Javier Rehl, presidente del bloque de Unión por la Patria en el legislativo local, se refirió a la paralización de la planta de tratamiento y sostuvo que "el gobierno nacional nos devolvió el terreno y nosotros no lo aceptamos."
"Al gobierno nacional le parecía bien devolver ese predio, porque no estaba en los planes de AySA la ampliación de las redes de agua potable y de cloacas. Por eso desde el Concejo le solicitamos que retome estas obras. Hasta ahora, oídos sordos, no tenés tampoco nadie en el gobierno nacional que atienda un intendente, nadie da ningún tipo de respuesta", afirmó el concejal en una entrevista con este medio.
De este modo, el destino del predio y de la planta cloacal continúa abierto, en medio de un escenario donde se juega una infraestructura central para los vecinos de la zona norte, particularmente de Escobar, Tigre y Pilar.




