Platense volvió a hacer historia y se metió en los cuartos de final de la Copa Libertadores. El Calamar tuvo un flojo arranque pero fue creciendo a lo largo del partido y mereció ganarlo en los 90 minutos pero mediante los penales logró clasificar.
Con la ilusión de seguir haciendo historia, Platense salió a la cancha en busca de los cuartos de final de la Copa Libertadores. Con cambios en el equipo (Quirós y Togni por Silva y Zapiola), el Calamar comenzó el partido con una presión alta, pero sin descuidar la zona defensiva, aunque el conjunto local era quien tomaba la iniciativa.
Pasado el primer cuarto de hora, el encuentro comenzó a tornarse cada vez más parejo y cerrado. El conjunto chileno optaba por enviar pelotazos hacia sus delanteros, buscando aprovechar algún desajuste defensivo de Platense, mientras que el Calamar intentaba llegar por abajo, con circulación y asociaciones, pero sin lograr ser preciso en los últimos metros.
A los 33 minutos del primer tiempo, Coquimbo avisó. Tras un pelotazo largo, Vadalá quedó mano a mano frente a Cozzani, pero el arquero lo esperó hasta el final y evitó lo que podía haber sido el 1-0 del equipo chileno. Poco después, el local volvió a inquietar con un remate de Riveros que, para fortuna de Platense, se desvió en un defensor.
Cerca del final de la primera etapa, Platense reaccionó. Giménez, cerca del córner, forzó el error del arquero, recuperó la pelota y habilitó a Retamar, quien se preparaba para definir con el arco libre, pero le erró al remate. Minutos después, el Calamar volvió a acercarse con un remate de Barrios que el arquero desvió con lo justo.
La segunda parte comenzó mejor para Platense, que adelantó sus líneas y salió decidido a buscar el gol. La primera ocasión llegó a los 15 minutos del complemento, tras un gran córner que encontró la cabeza de Víctor Cuesta pero el rival alcanzó a desviar la pelota, que pasó muy cerca del travesaño. En el córner siguiente, el Calamar volvió a estar cerca, esta vez con un cabezazo de Retamar que también se fue desviado.
En busca de soluciones, Martín Palermo decidió mover el banco y darle ingreso a Franco Zapiola y Juan Gauto en lugar de Nicolás Retamar y Guido Mainero. Platense continuaba dominando el encuentro, pero no encontraba la manera de llegar con claridad al arco rival y comenzaba a desesperarse en busca del gol, dejando algunos huecos en defensa.
Los minutos avanzaban y el conjunto de Vicente López seguía sin conseguir complicar al arquero rival, aunque mantenía al equipo chileno replegado cerca de su área. Ante la falta de profundidad, el “Titán” volvió a mover el banco y mandó a la cancha a Nicolás López y Mateo Mendía en lugar de Gastón Togni e Ignacio Vázquez.
Los minutos avanzaban y el conjunto de Vicente López seguía sin conseguir complicar al arquero rival, aunque mantenía al equipo chileno replegado cerca de su área. Ante la falta de profundidad, el “Titán” volvió a mover el banco y mandó a la cancha a Nicolás López y Mateo Mendía en lugar de Gastón Togni e Ignacio Vázquez.
La última fue un remate de Nicolás López por encima del arquero que reventó el travesaño. A pesar de los cambios y la intención de ganarlo, el empate se mantuvo hasta el final del encuentro, por lo que la clasificación a los cuartos de final de la Copa Libertadores debió definirse desde el punto penal. En la extensa instancia definitoria, el Calamar se quedó con un triunfo histórico por 7 a 6, con un gran Cozzani abajo de los tres palos.



