Dos escuelas del oeste del conurbano bonaerense quedaron en el centro de la polémica luego de que se viralizaran videos en los que alumnos del último año realizaron simulacros de fusilamiento como parte de la presentación de sus buzos de egresados. Las escenas, que incluyeron el uso de armas de utilería y actuaciones coordinadas, generaron fuerte rechazo al difundirse en simultáneo con el reciente ataque armado en una escuela de San Cristóbal, Santa Fe.
Uno de los casos ocurrió en el Colegio alemán “Gartenstadt Schule”, en Ciudad Jardín, donde estudiantes de 6° año desplegaron una puesta en escena que recorrió distintos espacios del establecimiento. Encapuchados y portando réplicas de armas, ingresaron a las aulas en busca de supuestos “infiltrados”, según relataba una voz en off que acompañaba la secuencia. “Para que la verdadera promo empiece, primero hay que eliminar a las malas, que no cunda el pánico”, se escucha en el video.
La actuación culminó con la simulación de la ejecución de varios alumnos que vestían buzos de promociones anteriores. Luego, el tono cambió hacia un clima festivo: toda la promoción 2026 ingresó con una bandera identificatoria y celebró en el patio, corriendo y arrojando espuma al resto de los estudiantes. Desde la institución llegaron a publicar un video en redes sociales mostrando parte del festejo, aunque fue eliminado tras la viralización y las críticas.
Un episodio de características similares se registró en la escuela Jean Piaget de Ramos Mejía. Allí, en un patio interno, una alumna simuló ejecutar a seis compañeros, quienes luego se levantaron para dar paso a una coreografía grupal frente al resto del alumnado. En este caso, también participaron otros estudiantes y se sumó un adulto vestido de negro como parte de la escena.
En ambos colegios, las representaciones habrían sido organizadas con conocimiento de las autoridades y respondían a una lógica simbólica: “eliminar” a promociones anteriores como antesala a la presentación oficial de los nuevos buzos de egresados.
Sin embargo, la difusión de estas imágenes generó una inmediata reacción crítica, especialmente por el contexto en el que se conocieron. Ese mismo día, un alumno de 15 años protagonizó un ataque a tiros en la Escuela N°40 “Mariano Moreno” de San Cristóbal, en Santa Fe, que dejó como saldo la muerte de un estudiante de 13 años, Ian Cabrera, y al menos ocho heridos.
La coincidencia temporal entre ambos hechos profundizó el impacto de los videos y reavivó el debate sobre los límites de este tipo de intervenciones dentro del ámbito escolar. Hasta el momento, las autoridades de las instituciones bonaerenses no habían emitido comunicados públicos al respecto.



