¿Qué se juega en las PASO en San Isidro?

Posse, su 6to mandato y su rol en la alianza oficialista. El vecinalismo y su apuesta frentista. La interna peronista y el liderazgo sanisidrense. El lavagnismo y la chance de arañar el 8,33

San Isidro Paso 2019

El próximo domingo, la boleta que estará en el extremo derecho de la sábana, la que define cargos municipales, comenzará a delinear el futuro político local. Eclipsada por una elección nacional, a la que se arriba con una incertidumbre inédita, la elección local tiene en San Isidro algunos ejes de disputa que vale la pena remarcar.

Posse, su 6to mandato y su rol en la alianza oficialista

Nadie en el microclima político local pone en duda que el domingo la boleta que lleva a Gustavo Posse como pre-candidato a intendente será la más votada.  Las preguntas son por cuanta diferencia y quién queda en un segundo lugar.

La diferencia de puntos y la posibilidad, o no, que se consolide un candidato opositor de cara a 2023, condicionará el ciclo político que se abre el 11 de diciembre, cuando, en principio (según la ley vigente), comenzaría el último mandato en San Isidro de Gustavo Posse, si finalmente resulta elegido por sexta vez consecutiva.

Con la confianza que da la aceptación de la “marca Posse” por parte de los vecinos, y la fortaleza de que sus rivales estén pensando en el 2023, descontando su victoria en octubre, Gustavo Posse busca este domingo consolidar su posición de poder dentro de la alianza oficialista, volviendo a mostrar a San Isidro como uno de los bastiones de Juntos para el Cambio.

Por otra parte, el oficialismo intentará lograr una diferencia que ratificada en la elección general, le permita recuperar bancas dentro de un Concejo Deliberante donde no ha tenido mayorías en los últimos años (pone 5 en juego).  Y en la búsqueda de estos puntos, el possismo descuenta que tendrá votos de todos los sectores, incluso del peronismo.

El vecinalismo y su apuesta frentista

Convocación tendrá el domingo una elección culmine: definirá si la alianza con el ex possista Carlos Castellano y el funcionario nacional Ramón Lanús, dio los frutos esperados.

No es poco lo que han puesto en juego en esta apuesta: su identidad vecinalista, de algún modo anti sistema, y dos de los tres lugares expectantes de la lista de concejales.

Mucho ruido han tenido en su frente interno por esta decisión. Ruidos que seguramente se acallarán si logran ubicarse con la candidatura de Marcos Hilding Ohlsson, en segundo lugar superando cómodamente los 20 puntos; pero que se amplificarán si su perfomance es igual o más pobre a la conseguida en el 2017, con una lista “pura” del partido vecinal, cuando consiguieron ingresar 3 concejales.  

La interna peronista

El Frente de Todos tiene en San Isidro una de los pocos distritos de la provincia donde disputa internas este domingo: el empresario Federico Gelay y la concejal, vecina de La Cava, Fernanda Miño competirán por quién será el candidato del peronismo en octubre.

La interna tiene el condimento que la encabezan los mismos referentes que la disputaron en el 2017. Por entonces, Miño, que entraba a la política partidaria amadrinada por la senadora Teresa Garcia, encabezó la lista completa de Unidad Ciudadana, confrontando en las PASO con Gelay, que disputó y perdió la interna con boleta corta. Hoy Miño, de la mano de Grabois, “cruzó de vereda” y confronta con la lista de Gelay, que tiene el apoyo de Garcia.

Junto a Miño, disputando liderazgos locales y lugares en el Concejo Deliberante, está Pupi Duran (del espacio que lidera Sebastián Galmarini), Fabián Brest (del cafierismo) y Manuela Schuppisser (La Cámpora).

El armado de la lista de Gelay responde a la conducción de Teresa Garcia. Lleva encabezando la nómina de concejales a Milena Lamonega de Sadop y Gastón Fernandez de Ate, mostrando un perfil vinculado a los gremios y el mundo del trabajo.  

Y más allá de su interna, el peronismo tiene el desafío de disputar como frente el segundo lugar y la posición de mostrarse hacia octubre como la alternativa al oficialismo. Desde una mirada que nacionaliza la opción local, la disputa del possismo y Convocación se decodifica como una interna de Cambiemos. El votante de Convocación es sustancialmente votante de Macri y Vidal: en el 2017, los casi 20 puntos de Convocación provinieron del corte de la boleta que encabezaba Esteban Bullrich. La presencia de ex laderos de Posse y de funcionarios del gobierno nacional en la alianza vecinal, refuerza este concepto.

El lavagnismo y el 8,33

Finalmente, Consenso Federal, con el desafío, que parece cada mas difícil, de sostener la candidatura nacional de Roberto Lavagna como una opción mas allá de la grieta, es la otra fuerza con expectativas este domingo.

La posibilidad de que la lista local que encabezada Abel Sanchez Negrete sume en octubre el 8,33% de los votos, posibilitaría a la fuerza ingresar 1 o 2 concejales al legislativo local.