Segunda ola de coronavirus: ¿Habrá un nuevo IFE?

El Ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, se expresó sobre las acciones de ayuda económica que podría tomar el gobierno nacional si hubiera un rebrote de contagios de Covid-19 que obligara a incrementar las restricciones en las actividades.

daniel arroyo entrevista ife

Daniel Arroyo, ministro de Desarrollo Social de la Nación, se expreso sobre la posibilidad de la vuelta de medidas como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y la Asistencia de Emergencia al trabajo (ATP), ante una eventual restricción de actividades económicas por la segunda ola de Covid-19.

Los programas fueron implementados durante el 2020, y en el caso del IFE hubo tres entregas de $10.000 que llegaron a cerca de nueve millones de argentinos, con el objetivo, según expresaban desde la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) por ese entonces, de “acompañar la situación económica de familias que no podían acceder a ingresos” en el marco de la cuarentena que el gobierno decretó el 20 de marzo del año pasado y se prolongó hasta principios de noviembre.

Ahora, ante una situación de aumento de contagios por la segunda ola de coronavirus y un posible rebrote, el gobierno nacional evalúa restricciones que puedan involucrar a algunas actividades económicas. Frente a esto, se abre el panorama de si habrá IFE o alguna ayuda económica para los sectores que se vean afectados por estas restricciones.

En una entrevista con el programa A Dos Voces, y consultado por el IFE y el ATP, Arroyo no descartó la posibilidad de una nueva implementación. “Si hay un rebrote, vamos a tomar medidas excepcionales”, dijo y sumó que serán “adicionales a las que ya estamos tomando”, como la creación del Plan Potenciar Trabajo, los acuerdos de precios, entre otras.

En ese sentido, aclaró que “se definirán en ese momento”, de acuerdo a la necesidad ante los eventuales cierres, y cerró: “En el segundo trimestre del año pasado, la economía se cayó un 19% y la pobreza subió al 47%. Fue en abril, mayo y junio. Cerró toda la actividad, porque había que tener respiradores, hospitales, camas de terapia intensiva. La lógica de este año es distinta: va al cierre focalizado. Si hay una maestra o un alumno se contagia de coronavirus, se cierra el aula, no la escuela. Si hay una caso positivo en una línea de montaje, se cierra esa línea o la fábrica, no todo el sector productivo. Vamos encarando por ahí”.