Reclaman la señalización de Casa SIN aprobada por el Concejo Deliberante de San Isidro

Casa SIN funcionó donde hoy están las oficinas en Thames y Panamericana
Sobrevivientes y militantes participaron de la señalización
Organizaciones de Derechos Humanos le reclamaron al intendente Gustavo Posse que se cumpla con la señalización del Centro Clandestino de Detención Casa SIN, ubicado en Thames y Panamericana, como lo sancionó el Concejo Deliberante.
El 17 de Abril de 2013 el Concejo Deliberante de San Isidro sancionó de forma unánime la ordenanza Nro.8699, mediante la cual se autoriza al Gobierno Municipal a la señalización de “Casa SIN” como Centro Clandestino de Detención.
Sobrevivientes y militantes participaron hoy de la señalización de Casa SINOcho meses después, organizaciones sociales y de Derechos Humanos realizaron una señalización simbólica para reclamarle al municipio que finalmente realice la identificación oficial del predio, tal como lo estipula la ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante.
En el mes de julio, la Municipalidad le solicitó al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación la documentación que acredite que Casa SIN haya funcionado como centro clandestino de detención durante la dictadura.
Por su parte, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación le respondió a la gestión de Gustavo Posse que los testimonios de víctimas se encuentran en legajos de la Conadep y que el Ministerio no entrega copia de los legajos, que lo hace solamente a las víctimas o sus familiares, y pidió que se resuelva lo antes posible el señalamiento.
Sobrevivientes y militantes participaron hoy de la señalización de Casa SIN
“Esto se trata de una política de Estado desde el 2003. Siempre tratamos de impulsar las acciones con las administraciones provinciales y municipales. Pocos casos encontramos que no acompañen”, dijo Gonzalo Vázquez de la Secretaría de Derechos Humanos de Nación.
“El objetivo del señalamiento es que la comunidad conozca los hechos desastrosos para que nunca más sucedan”, dijo Raquel Wittis de la Comisión por la Memoria, la Verdad y la Justicia Zona Norte.
Pilar Calveiro estuvo detenida allí entre el 12 de septiembre y el 17 de octubre de 1977. La investigadora y ex detenida recordó en una entrevista: “Es cierto que el SIN se movía dentro de la ESMA. Es cierto que allí tenía sus propios espacios para torturar primero y ‘trasladar’ después a sus víctimas. Pero también es cierto que entre el SIN y la ESMA existían rivalidades y competencias que no les permitían compartir siempre la información o por lo menos no de inmediato. Así que la casa de Thames y Panamericana fue la primera escala de muchos secuestrados del SIN, posteriormente enviados a la ESMA.”
Calveiro agregó que llevaban a las víctimas cuando eran recién detenidas. O cuando formaban parte de alguna operación que se intentaba mantener bajo reserva. “Diferentes cuartos de la casa, e incluso los baños, se utilizaron para encerrar a los prisioneros, custodiados por una docena de oficiales y suboficiales. Unos pocos sobrevivimos; los más sólo pueden reclamar memoria y justicia a través de nosotros porque ya no están: fueron asesinados por personal naval después de toda clase de padecimientos, dentro y fuera de esa casa, la casa de Thames y Panamericana”, agregó la investigadora.
Otra detenida que pasó por la Casa del SIN fue Lila Pastoriza. En su declaración en el juicios a las Juntas, la periodista dijo que “en la época de mi secuestro, los prisioneros del SIN eran llevados para su interrogatorio y tortura a una casa del grupo, asignada a tales fines”.
Cronología de una preservación que no fue y una señalización que se espera
En democracia, el predio fue cedido al Municipio de San Isidro y utilizado como campo de deportes de un colegio privado.
En 2006 Adriana Rodríguez, docente de la Escuela Media 6 de San Isidro, coordinó con sus alumnos un proyecto del Programa Jóvenes y Memoria de la Comisión Provincial de la Memoria. El trabajo consistió en entrevistar a los vecinos del SIN y muchos contaron que durante los años de dictadura vieron a gente entrar encapuchada y grandes operativos militares. El proyecto sirvió para concientizar a la comunidad y empezar a buscar datos y testimonios.
Hasta ese momento, la Casa del SIN no figuraba como un centro clandestino. Tiempo después fue incluida en la CONADEP y aparece en las nuevas ediciones del Nunca Más.
En 2009, la intendencia a cargo de Gustavo Posse, vendió el terreno a una empresa privada que proyectaba la construcción de edificios. Esto generó el rechazo y la movilización de organismos de derechos humanos que acudieron a la Justicia.
El juez federal Sergio Torres dictó medidas de no innovar sobre el predio y ordenó la realización de pericias y el relevamiento de diversas fuentes que permitieron identificar y reconstruir las características edilicias de la vivienda que fuera utilizada como centro de detención y que fue dinamitado en 2006.
En mayo de 2011, el juez levantó la medida de protección y liberó el camino para que la empresa propietaria continuara con su megaproyecto inmobiliario. Hoy se levantan dos grandes edificios de oficinas.
La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación – a través de la Red Federal de Sitios de Memoria, que coordina el Archivo Nacional de la Memoria-, junto con organizaciones políticas y sociales realizaron gestiones para promover el señalamiento en el marco de la ley nacional 26.691 y la provincial 13.584.
El 17 de Abril de 2013 el Concejo Deliberante de San Isidro sancionó la ordenanza necesaria para su señalización oficial.
En la actualidad, el municipio sigue esperando más pruebas a pesar de que el predio fue reconocido por el poder legislativo del distrito, donde tiene mayoría automática. El señalamiento aún queda en espera.

 El HCD aprueba la señalización de Casa SIN 



Fotos: Comisión por la Memoria Zona Norte
Fuente: infojusnoticias.gov.ar // Archivo Matías Suárez