La comunidad de la Escuela N°25 de Tigre reclama la terminación de obras del nuevo edificio

Hubo cortes en Acceso Norte y movilizaciones de padres, docentes y alumnos, para que retomen las obras que fueron paralizadas en diciembre pasado. Esperan una respuesta de la provincia de Buenos Aires para saber cuándo continuarán los trabajos.

Docentes, padres y alumnos de la Escuela N°25 vienen reclamando la culminación de las obras para un nuevo edificio desde hace varios meses, ya que en diciembre de 2017 la misma fue paralizada y la empresa que se encargaba de los trabajos no volvió al lugar desde entonces. Por este motivo, la comunidad educativa se movilizó hacia Acceso Norte y Av. Larralde, donde realizaron un corte sobre la arteria mano a Capital Federal.

En cuanto a la movilización, realizada durante la mañana de este 26 de marzo desde la esquina de la escuela, ubicada en Santa María de Oro y Av. Larralde, hasta el Acceso, contó con la presencia del funcionario municipal y referente de Libres del Sur Oscar Hurtado, y está prevista la realización de otra marcha el próximo miércoles 28 de marzo, aún sin horario confirmado.

En el marco de la marcha, el secretario de Formación Política y Sindical de Suteba Multicolor Tigre, Alfredo Cáceres contó a QuePasa la situación que atraviesa la institución. “La empresa abandonó la obra. En este momento no hay nadie. Y tememos que haya una parálisis en la construcción que lleve mucho tiempo más del que necesitamos para poder contar con la escuela”, dice.

Actualmente, según relata Cáceres, “se cursa en una escuela completamente colapsada, que si llueve mucho se inunda, que tiene riesgo edilicio, humedad en las paredes, prácticamente no tiene aire y hay riesgo de electrocución”. Tanto los docentes como los alumnos, conviven “en condiciones de hacinamiento, porque allí conviven tres escuelas”: la Escuela N°25 (primaria), la Escuela N°14 (secundaria) y la Escuela para adultos N°711.

Por estos motivos, dicen desde la comunidad educativa, se necesita un edificio nuevo, que comenzó a construirse en 2015 y que luego se paralizó al año siguiente, en 2016. Recomenzó luego de movilizaciones de la comunidad y ahora, a fines de 2017, volvió a pararse, y quedó por la mitad.

La nueva estructura, cuya inversión total es de cerca de $40 millones, se encuentra en un terreno lindero a la actual escuela, en Larralde y Santa María de Oro, y eso, dice Cáceres, también trae problemáticas para los chicos. “Se clausuró toda una parte del edificio actual. Hay enrejado y tuvo que anularse el patio. También se utilizan baños químicos, y toda esa circunstancia, que entendemos se da en el marco de la obra, empeora con la tardanza y la suspensión de la misma”.En cuanto a las respuestas recibidas desde la Provincia, explica: “La inspectora estuvo hace una semana y media atrás, y prometió que iba a venir a una reunión con la comunidad. Supimos que ese día de la supuesta reunión estuvo en la Técnica N°5, pero aquí no llegó, y eso se tomó como un desplante a las autoridades y a los integrantes de la comunidad. Hay enojo porque sentimos que nos dejan olvidados.”

En ese sentido, el representante de Suteba Multicolor en Tigre critica que esta actitud y esta medida “tienen que ver con una política educativa que tiende a destruir la escuela pública, que no satisface ninguna de sus necesidades y donde se la ataca abiertamente”.