Redujeron casi a la mitad la pena a los jóvenes que asesinaron a un comerciante en el Delta

Se trata de los autores del crimen de Norberto Machado, quien fue muerto a escopetazos en marzo de 2015. La decisión fue tomada por el Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil 1 de Pilar luego de que el Tribunal de Casación Penal bonaerense ordenó que se revea el fallo de primera instancia.

Machado Tigre 3

Dos de los condenados por el crimen de Norberto Machado, el comerciante asesinado a escopetazos en 2015 cuando pescaba junto a su hijo y dos amigos en una isla del Delta, en el partido de Tigre, fueron beneficiados en la tarde del lunes con una reducción de casi la mitad de la pena por un Tribunal de Responsabilidad Juvenil que les bajó de 28 a 14 años y diez meses el tiempo que deberán pasar detenidos, informaron fuentes judiciales.

La decisión fue tomada por el Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil 1 de Pilar luego de que el Tribunal de Casación Penal bonaerense ordenó que se revea el fallo de primera instancia.

Es una vergüenza, se nos siguen cagando de risa en la cara, esta es la respuesta del Estado ante el crimen de mi papá. En nueve años pueden salir y volver a cometer otro homicidio”, expresó Maximiliano, hijo de la víctima y testigo presencial del asesinato.

Además, el joven criticó al Tribunal presidido por el juez Alejandro Fiori porque le dieron 14 años y diez meses y superó la mitad de lo que habían recibido en el primer juicio oral, por lo que de esta manera la fiscal María Angélica Sayago no podrá seguir apelando.

“Es una burla de la supuesta Justicia, esto te quita las ganas de seguir peleándola y le doy la razón a los que dicen que hay que irse del país”, sostuvo el hijo de Machado (58).

El nuevo fallo fue por la decisión “parcial” de Casación, es decir, respecto a la escala de la pena pero no de las autorías, que quedaron “totalmente acreditadas”, dijeron los voceros con acceso a la causa.

Para el Tribunal superior, la Justicia de primera instancia debió haber impuesto a los entonces menores de edad el monto de la pena prevista por el delito de “tentativa de homicidio”, que va de 10 a 15 años de prisión, tal como contempla la Ley de Responsabilidad Penal Juvenil, y no 28.

Por su parte, la defensa de los dos condenados había solicitado que ambos sean liberados ya que se “resocializaron” en el tiempo que llevan detenidos, y recordaron que el artículo 4 de la ley juvenil contempla que aún siendo culpables, si los informes así lo determinan, pueden ser eximidos de prisión.

En tanto, el hijo de la víctima afirmó que quedó “comprobado que fueron ellos los que lo mataron” y aseguró que en ese entonces ambos jóvenes “eran ‘soldaditos’ del narcotráfico en el Delta y que por ello tienen poder e impunidad”.

Al respecto, Carlos Caruso, el abogado de la familia Machado, dijo que los dos jóvenes y otro llamado Julio Isla (26), el único entonces mayor de edad y que en 2016 fue condenado a prisión perpetua por el crimen, “trabajaban para un jefe del narcotráfico del Delta”.

Al igual que el letrado, la fiscal Sayago, quien impulsó la acusación en el juicio a los entonces adolescentes, había pedido que se mantengan las penas de 28 años de prisión por el delito de “homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y uso de armas en concurso real con tentativa de homicidio”.

“Ahora me dejaron sin la fiscalía porque no puede volver a apelar, acá se olvidaron de quién fue la víctima y solo pensaron en el beneficio de los asesinos”, dijo Machado hijo.

A casi cinco años del crimen de su padre, Maximiliano recordó todo lo vivido: “No es algo que lo miré en una película, yo lo viví, fue un episodio de guerra, ellos pasan nos miran, vuelven a dar vuelta y a los pocos minutos nos recontracagan a tiros sin decir nada mientras se reían”.

“Mataron a mi papá y a toda mi familia, no me parece para nada justo lo que hicieron”, concluyó Maximiliano.

Machado, quien era fabricante de calzados, fue asesinado el 1 de marzo de 2015, cuando compartí­a un dí­a de pesca con su hijo y dos amigos, el fletero Jorge Valenci (58) y el gasista Eduardo Lorenzo (60). El grupo había partido en una lancha desde Villa La Ñata, donde está la guarderí­a de embarcaciones, y tomado el canal De la Serna hacia el rí­o Paraná Mini.

“En un momento se largó a llover y buscamos tierra en una isla. Hicimos un asado y cuando estábamos comiendo aparecieron tres tipos en un canobote celeste con un motor blanco”, contó el hijo de Machado.

El joven aseguró que a él lo “salvó” su padre ya que cuando empezaron a escuchar disparos lo “empujó atrás de un árbol” y aseguró que de esta manera los agresores “se estaban divirtiendo” con ellos.

Desde la embarcación, los tres delincuentes armados con escopetas y carabinas efectuaron unos 30 disparos y Valenci resultó herido de una perdigonada.

Machado padre salió corriendo hacia su lancha, donde estaba la radio, pero recibió un impacto que lo hizo caer dentro de la embarcación casi inconsciente y luego murió.