La Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (Aprevide) dispuso que Chacarita juegue a puertas cerradas al menos sus próximos dos partidos como local, a raíz de los graves incidentes ocurridos después del encuentro frente a Atlanta, disputado el 5 de septiembre en el estadio del Funebrero.
Según la resolución, una vez cumplidos los dos encuentros sin público como local (Quilmes y Patronato, duelos claves por la permanencia) Aprevide realizará una nueva evaluación para determinar si levanta la medida o decide extenderla.
Además, cuando los hinchas puedan volver al estadio, quedará prohibido por tiempo indeterminado el ingreso de instrumentos musicales, banderas de cualquier tipo y tamaño, y cualquier otro elemento que requiera autorización previa. Esa restricción continuará vigente hasta que el organismo disponga expresamente su levantamiento.
La resolución se originó a partir de un informe elaborado por la Comisaría San Martín 6ª de Villa Maipú, que dio cuenta de graves altercados registrados en las inmediaciones del estadio y su zona de influencia tras la finalización del partido.
Por esos hechos se inició una investigación penal caratulada preventivamente como “Resistencia a la autoridad y lesiones”, con intervención de la Unidad Funcional de Instrucción N°1 del Departamento Judicial de San Martín.
De acuerdo con el informe institucional de Aprevide, los incidentes se produjeron cuando integrantes de la facción de la barra denominada “Los Pibes de Chacarita” permanecían reunidos en las inmediaciones de Pueyrredón y Zapata, un punto habitual de concentración del grupo. En ese lugar se habría presentado un numeroso grupo perteneciente a “La Famosa Banda de San Martín”, lo que dio inicio a un enfrentamiento entre ambos sectores.
Siempre según la resolución, durante la pelea se habrían utilizado palos, piedras y otros elementos contundentes. La confrontación se desplazó por la calle Zapata, continuó por Matheu y Gutiérrez y llegó hasta las inmediaciones del sector conocido como “El Conventillo”, donde la violencia escaló y se registró la utilización de armas de fuego.
La intervención policial permitió la aprehensión de 17 personas y el secuestro de distintos vehículos presuntamente vinculados con los participantes. Al menos uno de los involucrados sufrió una herida de arma de fuego y debió recibir asistencia médica.
Aprevide señaló que los incidentes podrían estar vinculados con una disputa previa entre ambas facciones por el predominio dentro de la barra, los espacios de reunión y diferentes sectores relacionados con la tribuna.
La investigación continuará para identificar a todos los participantes, determinar el grado de responsabilidad individual, establecer quiénes promovieron o coordinaron el desplazamiento de los grupos e identificar a los autores de los disparos. A partir de esos resultados, Aprevide podrá aplicar prohibiciones administrativas de concurrencia a los estadios.



