El concejal del Frente Renovador en Tigre, Sebastián Rovira, dialogó con el programa radial de QUE PASA y cuestionó la ordenanza de nuevos perfiles de altura aprobada por el Concejo Deliberante y sostuvo que el debate urbano en el distrito atraviesa “otro capítulo” de una discusión que, según planteó, todavía no resolvió el problema de fondo: la falta de planificación.
“Lo que veníamos diciendo, incluso antes de la campaña del año pasado, es que había una suerte de habilitación indiscriminada de torres que nada tenían que ver con la identidad de nuestros barrios, que estaban destruyendo también la dinámica de nuestros barrios y que por supuesto trae un montón de complicaciones”, señaló Rovira en la entrevista emitida por FM Fénix.
Además recordó que, durante la campaña electoral, "los mismos vecinos se organizaban y frenaban los desarrollos de sus barrios", y que la justicia, a través de una medida cautelar, "entendía que había, por ejemplo, daños ambientales irreversibles".
Sobre la ordenanza aprobada, que recibió 18 votos a favor y 6 en contra, Rovira explicó que su bloque votó en contra porque considera que la norma no resuelve el conflicto. Además, dijo que "hay varias trampitas en el debate público". "El debate terminó siendo torres sí o torres no, cuando en realidad una torre no es ni buena ni mala per se, ni de izquierda ni de derecha, ni libertaria ni peronista. Una torre tiene un contexto. Y lo que nosotros entendemos es que en Tigre no hay planificación urbana", planteó.
En ese sentido, remarcó que el Código de Zonificación de Tigre “cumple 30 años” en 2026 y fue pensado para “una ciudad totalmente distinta”. “Terminan habilitando sin tener en cuenta el barrio o hacia dónde quieren ir como ciudad. Y para nosotros eso puede traer consecuencias de las que después alguien se tiene que hacer cargo, porque le arruinás la vida a la gente, le desvalorizás las propiedades a la gente que vivió toda su vida en esos barrios, los servicios, las identidades de la ciudad”, afirmó.
Uno de los puntos centrales de su crítica fue el artículo 17 de la ordenanza, que permite que proyectos presentados antes de su sanción continúen bajo los parámetros anteriores. “Esta ordenanza no solo convalida las viabilidades que el juez había frenado, sino que además es más permisiva todavía y dice que no solo a todas estas se les va a tomar el código anterior, sino también a cualquier proyecto que se haya presentado antes de esa fecha”, cuestionó.
“¿De qué me sirve limitar si después empezás a ver para atrás y te das cuenta de que en realidad todos estos proyectos ya estaban presentados? Estás poniendo un límite a algo que no existe”, dijo y agregó: "Lo que hicieron fue ponerle un parche a lo que la justicia les pedía. Pero este proyecto no le sirve a nadie, no soluciona nada. Si se había presentado antes de noviembre un expediente de un proyecto en La Bota, los vecinos van a ir y lo van a judicializar de vuelta. Entonces tampoco es garantía jurídica para nadie”, aseguró Rovira.
“A mí quiero que me digan, sobre todo quienes tienen la responsabilidad ejecutiva de gestionar la ciudad, qué van a hacer con el tránsito, qué obras tienen, cómo van a preservar la identidad de los barrios. Hay un montón de discusiones que no se están dando y esto no le soluciona nada a nadie”, criticó el concejal del Frente Renovador.
En ese sentido, subrayó: "Yo no me encontré a nadie, salvo a los desarrolladores, que me defienda las megatorres. Nadie me dijo 'yo las quiero por esto y esto'". "Hay una relación de soberbia y de prepotencia de la política con los vecinos: ¿Quién soy yo para decirle al vecino del casco de Pacheco cómo tiene que ser su barrio? ¿Por qué le tienen tanto miedo a las audiencias públicas por localidad?."
En relación al empleo en la construcción, Rovira recordó que Tigre tiene una ordenanza desde 2010 que establece que el 70% de los trabajadores de obras públicas y particulares deben ser vecinos del distrito. “Hoy esa ordenanza no se cumple y el municipio tampoco se preocupa para que eso se cumpla”, dijo.
Además, planteó problemas vinculados a los residuos de obra y seguridad. “Todas las construcciones de Tigre traen residuos. Hoy la gestión de esos residuos no existe. Entonces tenés en los barrios más pobres de Tigre, en La Ñata, en Las Tunas, en Taborda, todos vuelcos de construcciones porque no tienen a dónde llevarlos”, señaló.
“En la ruta 27 se habilitó una torre de 25 pisos. El cuartel de bomberos de Benavídez tiene escaleras hasta siete pisos. Que no haya un incendio en esa torre, que no pase una tragedia, porque si no, ¿quién es el responsable de que pase algo?”, se preguntó Rovira y añadió: "No se puede pensar en habilitar desarrollos de esas magnitudes si uno no trae con ello un plan de infraestructura o un plan de tránsito que acompañe, porque si no uno le está empeorando la calidad de vida a la gente. Que no me vendan el caos y el desorden como desarrollo, porque no lo es. Porque rompen los barrios, los vecinos nuevos que se mudan a las nuevas torres terminan fragmentados y los vecinos que ya están les agarran bronca porque su calidad de vida empeora”.
Consultado por declaraciones de Julio Zamora, quien apuntó días atrás contra sectores que “fueron gobierno y habilitaban torres”, Rovira evitó profundizar en la disputa interna. “El intendente es intendente de nuestra ciudad hace 15 años. Y a mí me da la sensación de que la gente en este momento lo único que no quiere es a los dirigentes peleándose con el pasado”, respondió.
"Hay poco margen para las peleas porque la gente la está pasando mal"
“Lo que nosotros desde la política deberíamos estar haciendo es empezar a hablar con los vecinos de futuro, de qué queremos para los próximos años. Yo creo que en este momento no hay más lugar para víctimas, porque en todo caso la víctima es la gente: los comerciantes de Tigre que tienen que cerrar, las empresas que tienen que cerrar, las familias que se quedan sin trabajo. No hay margen en la discusión pública para querer rascar donde no hay, porque no le sirve a nadie. Si Zamora cree que con declaraciones de ese tipo puede llegar a buen puerto, le deseo suerte. Creo que hoy Tigre está mal y estoy ocupado y trabajando para que podamos volver a poner a Tigre en el lugar del que nunca se tendría que haber ido”, definió.
Rovira también habló de la situación económica nacional y su impacto en Tigre. “Lo veo peor que en 2023. Creo que hoy la gente está peor y además la gente cree que va a estar peor”, sostuvo. En ese marco, mencionó obras de agua potable y cloacas paralizadas, la situación de los trenes, la falta de agua potable en el Delta, el cierre de fábricas y la caída del sector automotriz y del comercio. “A mí me da la sensación de que a veces hay mucho Twitter y poca calle”, afirmó.
Por último, el dirigente del Frente Renovador se refirió al crecimiento de La Libertad Avanza en Tigre y la posibilidad de que el espacio compita fuerte por la intendencia en 2027. "Estamos ante el peligro de tener un intendente libertario en Tigre, pero además de que perdamos las cosas buenas que tenemos en el municipio, en un contexto donde la gente la está pasando mal”.
"Cuando empecé a militar, a mí me enseñaron que primero está la Patria, después el movimiento y después los hombres y mujeres. A mí me da la sensación de que hay algunos dirigentes que no son capaces de estar a la altura de lo que el peronismo, Fuerza Patria o el espacio necesita. En este momento hay que poner más que nunca a nuestra gente por encima", indicó.
El concejal planteó que Tigre “tiene todo” para ser una ciudad de referencia, pero necesita otra gestión. “Tiene todas las condiciones dadas: la geografía, los recursos naturales, el capital humano, la infraestructura, la industria, las universidades. Pero lo que falta es una buena gestión que pueda acompañar o estar a la altura de esa ciudad. Tiene que ver con empezar a discutir qué ciudad queremos para los próximos años. Creo que nadie tiene la respuesta, tiene que ser algo que se trabaje con universidades, urbanistas, especialistas, vecinos, y que podamos entre todos tener certidumbre sobre lo que van a hacer nuestros barrios los próximos años”, culminó.



