Tigre perdió por 2 a 1 ante Argentinos Juniors en La Paternal por la fecha 11 del Torneo Clausura.
Dabove presentó cuatro modificaciones en La Paternal después de una semana bastante turbulenta. 4-1-3-2 con la vuelta de Laso y la inclusión de Dómina desde el arranque. Fuese cual fuese el plan de partido, le duró muy poco a Tigre.
A los 6', Argentinos ya estaba ganando 1-0. Kevin Gutiérrez tuvo tiempo y espacio en la puerta del área, sacó el derechazo y Zenobio no llegó a reaccionar. A la desventaja tempranera le siguieron 25 minutos de apatía y lentitud futbolística de parte del Matador, que revoleaba la pelota sin idea alguna. El local cruzaba la mitad de cancha y era peligroso.
Tigre recién pudo emparejarlo a partir de dos situaciones clarísimas en un lapso de pocos minutos, ya en el tramo final de la primera parte: un remate de Santi López que dio en el palo y un mano a mano errado por Dómina sin explicación alguna. Y los errados se pagan caro, porque en la jugada siguiente Gastón Verón puso el 2-0 de cabeza.
Cuando parecía que Argentinos se iba a ir 2-0 al descanso, López Muñoz se llevó puesto a Álvarez en el área, el VAR llamó a Gariano y el juez sancionó el penal que en campo no había visto. Saralegui, pareciendo no entender lo que está en juego y el contexto futbolístico en el que está Tigre, pateó blandito al medio, Siri lo tapó y de yapa le alcanzó la pelota en el rebote de cabeza.
Tigre salió sin cambios al segundo tiempo y pudo descontar rápido antes de que el partido se le volviera cuesta arriba. Dómina, de lo poco rescatable hasta ese momento, le rompió el arco a Siri y marcó el 2-1 a los 12' del complemento. Durante un rato, el partido fue casi todo de Tigre. Argentinos pareció soltar el pie del acelerador y el Matador quedó mejor acomodado después del descuento, sin volver a tener chances claras, pero merodeando el área.
Pero ese ímpetu empezó a mermar para los 30' y a falta de quince para el final, el trámite estaba realmente para cualquiera. Dabove metió tres cambios para los últimos cinco minutos al ver que el resultado seguía igual: Garay, Manu Fernández y Oviedo. Un ratito antes, Peluffo estrelló un remate en el travesaño. Olvidando por un segundo todo el contexto con el que llegaba Tigre al partido, quedó claro que merecía, de mínima, el empate.
Se consumieron los minutos, Tigre se terminó apagando y sumó su cuarta derrota al hilo. Sigue afuera de los play offs y casi que se despidió de la Copa Sudamericana 2027.



