Tigre perdió con Barracas en el Estadio Claudio Tapia por la séptima fecha del Torneo Apertura 2026. Nacho Russo había puesto en ventaja al Matador. Fernando Tobio y Facundo Bruera lo dieron vuelta para el local.
Tigre presentó cinco cambios en el Estadio Claudio Tapia, dos obligados y otros por rotación. Bajo un intenso calor, Barracas dominó ampliamente la posesión de la pelota en los primeros 15 minutos, aunque la más clara fue del Matador con un disparo de Alvarez que se fue muy cerca.
El local manejaba la pelota y tenía el dominio territorial, pero Tigre de a poco comenzaba a soltarse y salir disparado de contragolpe. A los 16', Romero casi pone el primero con zurdazo al capturar una segunda pelota tras un tiro libre. Fue el aviso de lo que vendría después.
Esa intención de Barracas se diluyó rápido y Tigre empezó a encontrar espacios. A los 21, jugadón de Saralegui a puro enganche que terminó con el 1-0 de Russo. El Matador pasó a hacerse dueño del trámite, desbordaba por los costados y estaba al asecho. El local, por su parte, apenas pisaba el área de Sultani para los 35'.
Dóvalo y el VAR omitieron una clara roja para el local por un patadón a Romero sin pelota. Después de eso, no volvió a pasar nada más. 1-0 al entretiempo.
El Matador salió sin modificaciones al complemento y con la energía para meter el segundo, pero se dio todo lo contrario. En cuestión de minutos, Barracas dio vuelta el resultado. Error de Sultani al tratar de embolsar un tiro libre que terminó en gol de Tobio y en la jugada siguiente, Bruera cabeceó de pique al suelo para poner el 2-1 en medio de mucha pasividad defensiva. El local desarmó la línea de cinco y entró Maroni, lo que hizo que Barracas fluyera mucho mejor y Tigre, que no había podido reponerse del 1-2, deambulaba por la cancha para los 20' del ST. Sí, deambulaba.
Serrago por Saralegui para intentar darle un poco de creatividad al mediocampo, que no encontraba conexiones con los de arriba y el arco de Miño quedaba lejos. Corrían los minutos, Tigre no tenía mejorías y Dabove cambió de esquema: adentro Medina y Oviedo por Piñeiro y Santi López para jugar con triple nueve.
El Matador agotó variantes para el tramo final. Adentro el Pity y Banegas, que volvió a jugar después de nueve meses. Tigre empezaba a meter a Barracas contra su área, sin ser avasallante, pero ya estaba en campo contrario. El Guapo enfriaba el partido como podía y hacía tiempo de todas las maneras posibles.
Se consumió el tiempo, Tigre no pudo contra la muralla de Barracas y terminó consumando su primera derrota en el torneo, resultado que le impidió subirse a la punta de su zona.



