Tigre fue más, lo demostró en los 90 minutos y lo plasmó en el resultado. Con orden y disciplina en defensa, aguantó bien los embates del Millonario y además le clavó cuatro. Una actuación formidable para un partido donde se necesitaba revalidar lo hecho hasta ahora. Goles de Tiago Serrago, David Romero y Nacho Russo en dos oportunidades para sellar un triunfazo.
Tigre mostró las garras desde el principio. En el primer cuarto de hora, el Matador le hizo pagar a River desaciertos más allá de no tener el control del juego. A los 6 minutos, Tiago Serrago, surgido en el Millonario y flamante refuerzo de los del Victoria, recibió por la derecha una descarga de David Romero y definió al primer palo de Beltrán para poner el 1 a 0. Y apenas 10 minutos después, una recuperación en la mitad de Romero habilitó a Russo que devolvió la gentileza para dejarlo en la medialuna solo frente al arquero: zurdazo cruzado y a cobrar el segundo para el Matador.
El local era el que tenía el control total de la pelota, pero Tigre con el juego directo era el que más complicaba. Los dirigidos por Marcelo Gallardo apenas tuvieron algún centro y un disparo de media distancia de Juanfer Quintero.
River se le iba al humo a Tigre y, más allá del orden de la defensa de los de Davobe, tuvo un par de claras antes de finalizar el primer tiempo. Un disparo desde afuera del área de Rivero que se estrelló en el travesaño pasada la media hora de juego y una
Cerca del final, el visitante tuvo la posibilidad de marcar el tercero con un cabezazo a la carrera de Rivero a la carrera que no impactó de lleno y se colgó en el techo de Beltrán. Tigre, sin pelota pero con orden, paciencia y delanteros picantes con oficio, superó bien al Millonario en la primera mitad.
El segundo arrancó como el primero. River haciendo agua en la línea de fondo y Tigre aprovechando el error. Un mal despeje de Moreno en la defensa le quedó a Nacho Russo en el punto del penal y no perdonó. Con el 3 a 0, enardeció el Monumental, que le pedía movimiento a los locales, pero Tigre no se lo permitía.
Si a River no le salía una, encima a los 17 sufrió la expulsión de Fausto Vera, uno de los puntos altos en el marco de un partido chato. Tigre no esperó ni diez minutos para aprovechar la superioridad numérica. Una contra donde Romero aceleró por derecha y con un pase al medio dejó solo a Russo para que pusiera el cuarto tanto.
En lo que quedó del complemento, River siguió, como en todo el partido, con un control intrascendente de la pelota. Recién a los 41 del segundo tiempo, Rivero marcó un gol para el local meramente decorativo para sellar el 4 a 1 final.
Tigre nunca perdió la disciplina para la marca y a partir de allí y de la fiereza de sus delanteros durmió un partido en el que mereció lo que se llevó: una goleada inolvidable ante uno de los cucos del torneo.
La próxima fecha, enfrentará el jueves 12 de febrero a Aldosivi en Victoria, desde las 19 horas, para seguir sumando de a tres.



