Tigre igualó con Bolivar y complicó su continuidad en la Libertadores

El Matador no pasó del 1-1 con Bolivar y no pudo salir del último lugar en la tabla de posiciones. Pablo Magnín puso en ventaja al Matador y Marcos Riquelme igualó para el visitante.

Tigre Bolivar

Tigre estuvo lejos de tener un buen rendimiento y solo pudo rescatar un empate en condición de local frente a Bolivar. Fue 1-1 con goles de Pablo Magnín y Marcos Riquelme por la fecha 4 del grupo B de la Copa Libertadores. De esta manera, el Matador continúa en la última posición con una unidad y se truncará su esperanza de clasificar a 8vos de final si Guaraní le gana a Palmeiras.

El arranque del equipo de Néstor Gorosito fue bueno, con embates de Sebastián Prieto por izquierda y movilidad de Pablo Magnín dentro del área. A los 17', Facundo Giacopuzzi desdobló y atacó por derecha, sacó un sablazo que el arquero Rojas no pudo contener y ahí estuvo el 9 ex Sarmiento para poner en ventaja al Matador. Volea de izquierda y a cobrar. A partir de ahí, el rendimiento general del equipo comenzó a irse en picada.

Bolivar empezó a adelantarse en el campo, aprovechando los espacios que quedaban entre los defensores y volantes de Tigre que no llegaban a volver a tiempo, y se hizo dueño de la pelota, sumado a la falta de claridad de los volantes del local. Los centros empezaron a caer al área y Marcos Riquelme avisó con un disparo de mediavuelta que dio en el palo. A los 36' llegó una jugada fatídica: Marinelli intentó salir jugando por abajo con un pase para Cardozo que nunca llegó a destino. Riquelme se interpusó, estiró el pie y la pelota se fue derechito al fondo de la red.

El empate cayó como un baldazo de agua fría. Para el segundo tiempo, Gorosito mandó a la cancha a Facundo Melivilo e Iván Bolaño en lugar de Juan Cavallaro y David Gallardo para darle un poco de frescura al ataque. Sin embargo, durante los primeros 20' del complemento el Matador la pasó mal. Desatenciones defensivas entre Luciatti y Monteseirín que aún no logran compenetrarse, sumadas a la falta de generación de juego que aislaron a Magnin, llevaron a Tigre a retroceder más de lo esperado. Bolivar empujó y estuvo cerca de ponerse en ventaja, con un Marcos Riquelme siempre atento exigiendo a Marinelli, que se repuso del error con dos buenas atajadas.

Ijiel Protti (hizo su debut) y Enzo Díaz también saltaron al campo de juego pero poco pudieron hacer. El arquero Javier Rojas se convirtió en figura de la noche, sacándole un cabezazo casi inatajable a Magnin. El partido cayó en un pozo, con el equipo boliviano intentando desbordar por los costados de Prieto y Giacopuzzi (este último lo sufrió más) pero sin tanto éxito. Cuando el 1-1 parecía quedar definido, la pelota dio en la mano de Gutierrez dentro del área y el árbitro del encuentro cobró penal pero ni esa le salió al equipo de Victoria.

Magnin abrió el pie hacia la derecha y Rojas se estiró para desviarlo. Penal atajado y final de partido. Un empate con sabor a nada para el Matador, que lo deja al borde de la eliminación y complicado de cara a una posible clasificación a Copa Sudamericana.