Separan de su cargo a un traumatólogo denunciado por abuso en el Hosipital de Pacheco

En su denuncia, la víctima relató la situación de abuso cuando fue a atenderse por una caída de su bicicleta. Tras publicar el hecho en redes sociales, otras dos mujeres comentaron hechos similares.

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Un traumatólogo del Hospital Magdalena V. de Martínez de General Pacheco, en Tigre, fue denunciado por haber abusado de una joven durante un consulta y apartado de su cargo en la atención al público hasta tanto se resuelva la investigación judicial. Luego de la denuncia realizada, en redes sociales aparecieron dos presuntos casos que habrían ocurrido con el mismo sujeto

“El médico fue puesto en disponibilidad relativa, esto significa que no tendrá contacto con pacientes hasta tanto se resuelva la investigación judicial”, dijo a Télam Leonardo Busso, subsecretario de Atención de Salud de las Personas del ministerio de Salud bonaerense, de donde depende el hospital. Jonathan D’Alessandro, el traumatólogo denunciado, se desempeñaba en el segundo año de una “concurrencia” y en el hospital no había radicada ninguna denuncia en su contra.

En cuanto a la víctima, Natalia, de 24 años, contó a que “el 22 de mayo me caí de la bicicleta y fui al hospital a revisarme porque me dolía la rodilla. Me atendió primero un traumatólogo y después Jonathan D’Alessandro, quien me dijo que volviera el 25 de mayo por la tarde a controlarme”.

“El 25 cuando volví, después de trasladarme de un consultorio a otro, me empezó a revisar la columna, después me pidió que me bajara los pantalones y me revisó los tendones de la ingle, me tocó la vagina e hizo un par de cosas que no puedo ni nombrar. En ese momento no supe qué hacer, cerré los ojos y traté de irme lo más rápido posible y al día siguiente fui a hacer la denuncia”, comentó.

Tras publicar lo ocurrido en las redes otras dos mujeres escribieron por privado a N. relatando situaciones similares, aunque ninguna había hecho la denuncia. En su cuenta de Facebook, la joven detalló la situación:

El 25 de mayo llegue al Hospital provincial de General Pacheco por un turno con el traumatólogo Jonathan D’alessandro con MP 456441 a las 15 hs. La visita fue por controlarme golpes que tenía en la muñeca derecha, meñique y costilla izquierda por tropezar con la bicicleta de mi sobrina. Dicho día me presenté en la guardia del hospital, me dijeron que esperara fuera del consultorio 3 (donde atienden los traumatólogos).

Después de esperar 10 minutos salió una administrativa para avisarme que el doctor no iba a atenderme ahí, que tenía que ir del otro lado del hospital donde hay una rampa y al costado un cartel que dice traumatología y ortopedia. Me acerqué al lugar que era distanciado de los consultorios de guardia y donde no había gente. Esperé unos minutos y apareció el traumatólogo. Pasamos una puerta de chapa y entramos a los consultorios por la parte de atrás. Me revisó y hasta ese momento el trato era normal, después de verme los lugares golpeados y revisarme normalmente, le consulté por un especialista en rodillas. (Hice 14 años patín y tengo problemas de meniscos).

Esta “Persona” me dijo que el era especialista en rodillas. Luego de consultarle si podía ver como estaban mis rodillas el me dijo que no había problema. Me consulto si me subía el pantalón o me lo sacaba, le contesté que no podía subirlo por encima de la rodilla por que era ajustado, que me lo iba atener que sacar pero que hacía frío. Me dijo que no había problema y busco una estufa eléctrica. Como en ese consultorio no había tomas de electricidad me hizo ir al consultorio de al lado, y apoyado en el piso conectando la estufa me dijo “mira lo que hago por vos, me tiro en el piso” y se río.

Sinceramente lo tomé como un chiste. Me saqué el pantalón, me recosté en la camilla, me revisó y me dijo que sí, más que seguro tenía jodidos los meniscos y que me iba a mandar a hacerme una resonancia magnética. Le pregunté si había mucho tiempo de demora por el turno y me dijo que no me hiciera problema, que le pasara mi número de teléfono y él me iba a mandar una ficha (de la resonancia) para que yo complete y él me pasara el turno.

Claro que accedí a eso, y se lo pase, me pareció un buen gesto. Luego de eso, me pregunto si tenía problemas en el nervio ciático y le dije que sí, ya había ido a hacerme masajes por lo mismo. Me dijo que me diera vuelta boca abajo porque según él, el ciático “afectaba” mis meniscos y quería revisarme. Me masajeó el nervio ciático, tocó los tendones de la ingle y sin mediar palabra conmigo me toco e introdujo sus dedos en mi vagina. El control duro 1 hora y media la cual nunca dejó de tocarme. No supe como defenderme, me quedé helada.

Era tal la expresión de horror de mi cara que lo único que hizo fue preguntarme si me dolía y sugerirme que me relajará… Al rato lo llamo la administrativa por celular para avisarle que había un paciente y yo aproveché ese momento para decir que tenía que irme y así fue, me cambié rápido y al irme esta “Persona” tuvo el descaro de saludarme con un beso en la mejilla y guiarme el camino hacía la salida del hospital por el otro lado, por donde yo no había entrado. No fue hasta que llegué a mi casa que pude entender lo que había pasado. 

La denuncia de N. fue radicada en la Comisaría de la Mujer de Tigre e interviene en la causa la UFI de Violencia de Género de Tigre.