A un mes de otro gatillo fácil: “Víctor murió por ser pobre”

Amigos y familiares de la víctima realizarán este viernes 28 de octubre una movilización hasta los Tribunales de San Martín exigiendo a la Justicia la identificación de los responsables del hecho y de la represión en el barrio, y la separación de los efectivos involucrados.

Pasó un mes desde que un oficial de la policía bonaerense asesinó a Víctor González cuando comenzó a disparar hacia un pasillo del barrio La Catanga por donde se habían escapado 4 personas que estaban siendo perseguidas. Por este motivo, amigos y familiares de la víctima realizarán este viernes 28 de octubre desde las 11.30 horas una movilización hasta los Tribunales de San Martín exigiendo a la Justicia y al Ministerio de Seguridad de la Provincia que se identifique a los responsables del hecho y de la represión en el barrio, y que se separe a los efectivos involucrados.

El barrio La Catanga tiene apenas una manzana, conformada por cinco pasillos entrecruzados, y fue el lugar en el que la Policía Bonaerense asesinó a Víctor González el pasado 27 de septiembre. En diálogo con QuePasa, Mariano Montenegro, integrante de la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional, sentencia: “Víctor murió por ser pobre, porque la Policía Bonaerense maneja este nivel de violencia sólo en los barrios”.

gatillo-1Pasó un mes del hecho, y los vecinos, amigos y familiares de Víctor aún no caen en la cuenta de lo que pasó, intentan buscar explicaciones y el pedido de justicia es permanente. “El barrio y la familia están tremendamente conmovidos. Tienen mucha bronca y dolor por lo que pasó. Sienten que por vivir en La Catanga mañana les puede pasar a ellos. Víctor era una persona muy querida ahí. Nosotros estamos acompañando a la familia y los vecinos en ese sentido”, agrega Montenegro.

Todos los policías están en libertad y ninguno fue separado de la fuerza.

gatillo-2Esta indignación y conmoción, la necesidad de visibilizar el caso, y el pedido de “Paz para frenar la violencia policial y justicia”, llevaron a realizar una marcha en Ruta 8 y Av. Perón, que estuvo encabezada por Carlos, hermano de Víctor, y otros familiares y amigos de la víctima.

En cuanto a la causa judicial, Montenegro señala que si bien “todos los policías están en libertad y ninguno fue separado de la fuerza”, la investigación llevada adelante por la fiscal Ana Armetta, a cargo de la UFI N°5 de San Martín, “está tratando de individualizar al imputado” y ven con buenos ojos “que haya separado a la policía de la investigación”. Además, “permitió que los vecinos que fueron testigos del hecho declararan inmediatamente”.

“Desde ese lugar, tenemos cierta tranquilidad, pero acompañamos a la familia porque no vamos a permitir que este caso quede en la nada”, asegura y añade que “seguiremos movilizados por esta causa”.

 

Disparos y violencia en el barrio La Catanga

El nuevo caso de gatillo fácil comenzó en los primeros minutos del sábado 24 de septiembre, entre las 0:30 y las 0:45, cuando Víctor González, de 37 años, se encontraba en la entrada de uno de los pasillos del barrio La Catanga, en el partido de San Martín, junto con amigos.

En ese momento, llegó un auto gris, frenó en frente de ellos, y bajaron cuatro personas fuertemente armadas, con chalecos antibalas, y se metieron al pasillo donde se encontraba Víctor. Inmediatamente después, arribó un patrullero de la policía que venía persiguiendo a este auto y, sin siquiera bajarse del vehículo, comienzan a disparar hacía adentro del barrio.

En esa balacera, una de las primeras balas impacta en el pecho de Víctor. “Hizo unos pasos hacia el interior del pasillo, pero después de 4 metros se desplomó”, cuenta Montenegro.

Los vecinos del barrio intentaron salir a socorrerlo y “la policía comenzó a reprimir”. En ese momento, el hombre de 27 años se encontraba con vida, pero “el accionar policial, que estuvo disparando 40 minutos sobre el barrio, no permitió que ingresara la asistencia de las dos ambulancias que habían llegado en ese lapso de tiempo”. Tras la represión, hubo varios vecinos con heridas de balas de goma.

Hay un incremento exponencial de casos de Violencia Institucional y que las autoridades políticas callan o aún peor alientan la violencia en estos últimos meses.

Para finalizar, el integrante de la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional culmina explicando que “si bien es una problemática existente y en crecimiento durante los últimos años, notamos que hay un incremento exponencial de casos de Violencia Institucional y que las autoridades políticas callan o aún peor alientan la violencia en estos últimos meses”.

 

Fuente: Mariano Fernández para QuePasa