Una investigación judicial permitió desarticular parte de una banda dedicada a cometer robos bajo la modalidad “escruche” en viviendas de Escobar y San Isidro, donde los delincuentes previamente identificaban y marcaban las propiedades antes de concretar los golpes. El caso tomó relevancia tras la difusión de un video de una cámara de seguridad que expone con claridad el mecanismo utilizado.
El procedimiento, llevado adelante por la Policía bonaerense, incluyó allanamientos simultáneos en Pilar y Malvinas Argentinas, donde fue detenido un joven de 27 años, señalado como integrante de la organización. La causa está en manos de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N°5 de Escobar, a cargo de la fiscal Mabel Edith Amoretti.
Las imágenes registradas el 21 de febrero por la noche muestran una primera maniobra de vigilancia: uno de los sospechosos pasa caminando frente a la vivienda mientras sus ocupantes aún se encontraban en el lugar. Minutos después, y ya con la casa vacía, otro integrante vuelve a pasar y realiza una marca en la puerta, señal que funcionaba como identificación para el resto del grupo.
Cerca de una hora más tarde, tres delincuentes encapuchados llegan en un vehículo negro e ingresan a la propiedad sin resistencia, aprovechando la ausencia de los dueños para concretar el robo.
A partir del análisis de estas imágenes y de registros de cámaras públicas y privadas, sumado a tareas investigativas encubiertas, los investigadores lograron establecer dos domicilios vinculados a la banda, donde ocultaban tanto los objetos sustraídos como los vehículos utilizados en los hechos.
Durante los operativos, los efectivos secuestraron un importante volumen de elementos vinculados a la actividad delictiva. Entre ellos, siete vehículos, de los cuales cinco tenían pedido de secuestro activo —dos Toyota Corolla blancos, un Jeep Renegade gris oscuro y un Citroën C4 Cactus blanco, entre otros—, mientras que otros dos presentaban dominios apócrifos, como un Chevrolet Cruze y un Volkswagen Gol Trend con inconsistencias entre patentes y grabados.
Además, se incautaron 28 chapas patentes, algunas relacionadas directamente con los robos investigados, lo que refuerza la hipótesis de que los vehículos eran parte clave de la logística de la organización.
El procedimiento también permitió el secuestro de un arsenal de armas de fuego, que incluía un revólver Colt calibre .22 con numeración suprimida, una pistola Bersa calibre .380, un rifle Hatsan calibre 5,5 mm y una pistola KK USP calibre 4,5 mm, junto a una gran cantidad de municiones de distintos calibres.
A esto se suman equipos de comunicación e inhibidores de señal, entre ellos dispositivos de las marcas Baofeng y Ghost Finder, además de radios portátiles y un sistema DVR, utilizados presuntamente para coordinar los movimientos y evitar rastreos.
En los domicilios allanados también fueron hallados 118 envoltorios con un total de 54 gramos de cocaína, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre posibles delitos vinculados al narcomenudeo.
Los investigadores no descartan nuevas detenciones y señalaron que la causa continúa en desarrollo, a medida que se analizan los elementos secuestrados.



