Una joven de Pilar hizo pública una denuncia por violencia de género contra su expareja y difundió videos de cámaras de seguridad en los que, según afirmó, se observa parte de la agresión sufrida dentro de su departamento. La mujer aseguró que vive con miedo y reclamó medidas urgentes para evitar que el acusado continúe en libertad.
El caso tomó estado público luego de una publicación en redes sociales en la que expresó: “Si algo me pasa, ya saben quién fue” y “me cansé de que nadie me escuche”.
De acuerdo con la información difundida, el episodio ocurrió el 13 de mayo de 2025, cuando la relación entre ambos ya había finalizado. Según la denuncia, el hombre se presentó en la vivienda de la joven y allí comenzó una violenta secuencia.
En las imágenes difundidas se observa a un hombre sujetándola de la ropa, arrojándola sobre un sillón y golpeándola. También se registran forcejeos en la cocina, tirones de cabello y maniobras compatibles con un intento de asfixia.
La víctima logró salir del departamento y posteriormente realizó la denuncia. También sostuvo que, desde entonces, recibió amenazas y que teme circular por la calle porque el acusado “anda armado”.
La investigación quedó a cargo de la fiscal Marcela Semeria, de la UFI N°14 descentralizada de Pilar. Según explicaron fuentes de la investigación a TN, la denuncia formal ingresó el 20 de noviembre de 2025, varios meses después del hecho denunciado.
Semeria indicó que al momento de radicar la denuncia la joven manifestó haber sufrido lesiones y abuso sexual, aunque no existían estudios médicos realizados inmediatamente después del episodio. Por ese motivo, señaló que no hubo constatación clínica de las lesiones mencionadas. No obstante, remarcó que eso no invalida por sí solo el testimonio de una víctima y que la fiscalía continúa reuniendo otras pruebas, como declaraciones testimoniales, pericias psicológicas y evidencia digital.
Tras la presentación judicial, se ordenó un allanamiento en una vivienda del acusado en Luján. Allí, la Policía Bonaerense secuestró dos armas de fuego registradas a su nombre. La fiscalía intenta establecer si esas armas fueron utilizadas para amenazar a la denunciante.
La joven cuestionó la demora judicial y afirmó sentirse desprotegida. “El sistema está fallando y nos está poniendo en riesgo. Hoy estoy sola y expuesta por la Justicia. Vivo con miedo”, expresó en redes sociales. Además, pidió que el acusado sea citado y que la causa avance para evitar que el hecho quede impune.



