Luego de la importante victoria de Platense ante Talleres en Córdoba, Walter Zunino dejó su análisis del partido, marcado por las condiciones climáticas, el desarrollo del juego y la identidad colectiva que mostró el equipo para quedarse con los tres puntos.
El entrenador del Calamar explicó que el encuentro tuvo un quiebre claro en el segundo tiempo, cuando el clima empezó a jugar su propio partido. “En el segundo tiempo se largó un diluvio, no pudimos estar tranquilos y vino el empate”, señaló. Sin embargo, destacó la reacción del equipo tras el gol del rival: “Después el equipo volvió a estar en partido y volvió a ser el que fue en el primer tiempo”.
También remarcó cuál fue la idea con la que Platense salió a jugar en el Mario Alberto Kempes, apostando a la tenencia y a la circulación de la pelota. “Intentamos ser ese equipo que junta pases y se siente cómodo”, afirmó, y explicó que el plan tenía relación directa con las características del rival. “Sabíamos que Talleres es un gran equipo, pero no le gusta cuando le sostienen la pelota, no tiene esas características de jugadores de marca”.
En ese sentido, el DT sostuvo que el dominio del balón fue clave para progresar en el campo y generar situaciones, aunque reconoció los riesgos asumidos: “Si nosotros podíamos sostener la pelota, íbamos a poder progresar y lastimar, también corriendo riesgos, porque cuando la perdíamos podíamos correr riesgos”.
Por último, Zunino dejó un mensaje claro sobre el espíritu del plantel y el valor del trabajo colectivo, más allá de los rendimientos individuales. “Hay muchos puntos individuales en un nivel muy alto, pero siempre priorizamos y enaltecemos el trabajo de grupo porque esto es entre todos”, remarcó. Y concluyó: “Uno o dos jugadores no ganan un partido. Creo que el esfuerzo de todos es lo que nos termina dejando contentos y nos permitió llevarnos los tres puntos”.



