Una organización dedicada al robo de techos solares de autos fue desbaratada tras una serie de allanamientos realizados en Boulogne, partido de San Isidro. El operativo dejó cinco detenidos, quienes están siendo investigados por su presunta participación en al menos ocho hechos ocurridos en distintos puntos del conurbano norte.
La causa está en manos de la fiscal Natalia Castronovo, titular de la UFI de Boulogne, y se inició a partir de reiteradas denuncias de vecinos. Según reconstruyeron los investigadores, los robos seguían un patrón similar: vehículos estacionados en la vía pública eran despojados de sus techos de vidrio en pocos minutos.
De acuerdo con la investigación, los delincuentes actuaban durante la noche en zonas residenciales, donde seleccionaban modelos específicos —principalmente Peugeot 206 y 207— para concretar los ataques. Las autopartes sustraídas eran luego comercializadas en el mercado ilegal.
El avance de la causa se apoyó en el análisis de cámaras de seguridad, registros telefónicos y actividad en redes sociales, lo que permitió identificar a los sospechosos y evidenciar una estructura organizada detrás de los robos.
Con estos elementos, la Justicia ordenó allanamientos simultáneos que fueron ejecutados por la DDI de San Isidro. En los procedimientos se detuvo a cinco hombres y se secuestraron teléfonos celulares, ropa presuntamente utilizada durante los hechos, un sistema de grabación de video y dos vehículos —un Peugeot 308 y un Fiat Idea— que habrían sido empleados en los delitos.
Uno de los puntos clave del expediente son los mensajes encontrados en los celulares de los imputados, que reflejan la motivación económica detrás de las maniobras. “Unas ganas de hacer plata”, escribió uno de ellos, mientras que otro respondió: “Yo también amigo, estoy desesperado”, según consta en la causa.
Además, los investigadores vincularon varios de los robos con un mismo vehículo, un Fiat Palio Weekend verde, que habría sido utilizado en al menos dos oportunidades para facilitar la fuga.
Entre los detenidos hay personas con antecedentes por distintos delitos, incluidos robos y homicidio, lo que refuerza la hipótesis de una banda con experiencia previa. La investigación continúa en etapa de instrucción y no se descarta que surjan nuevas imputaciones a partir del análisis del material incautado.



