Una banda dedicada al secuestro extorsivo fue desbaratada por la Policía Federal Argentina (PFA) tras una investigación iniciada en noviembre de 2024. El caso comenzó en la localidad de Munro, partido de Vicente López, donde un comerciante fue engañado, agredido y privado de su libertad durante varias horas tras haber concretado una operación comercial.
El hecho ocurrió el 15 de noviembre, cuando la víctima se dirigió a una estación de servicio en Munro para concretar una transacción de compra-venta de cálculos biliares bovinos. Allí se encontró con dos personas, con quienes había coordinado el encuentro a través de plataformas de mensajería. Luego de ingresar a una camioneta para concretar la operación, otros dos individuos irrumpieron en la escena, lo golpearon, le robaron el celular y dinero en efectivo, y lo secuestraron.
El comerciante fue trasladado a una zona rural, donde lo mantuvieron oculto mientras realizaban llamados extorsivos a sus allegados exigiendo una suma de dinero por su liberación. Fuentes policiales indicaron que, a pesar de las amenazas, la negociación no se concretó y la víctima fue liberada horas más tarde, sin que se pagara el rescate.
La investigación quedó a cargo de la Fiscalía Federal en lo Criminal y Correccional N°1 de San Isidro, bajo la dirección del fiscal Federico Iuspa. Por disposición judicial, se sumó el Departamento Antisecuestros Sur de la PFA, que inició tareas de inteligencia con análisis telefónicos, cámaras de videovigilancia, registros vehiculares y pericias de la División Individualización Criminal.
Luego de estos trabajos, se identificó a siete personas como integrantes de la banda delictiva. También se detectaron ocho domicilios vinculados a los sospechosos: seis ubicados en Mar de Ajó, uno en Moreno y otro en Merlo. El Juzgado Federal N°2 de San Isidro, a cargo de Claudio Lino Mirabello, ordenó los allanamientos, que se concretaron de manera simultánea.
Durante los operativos se detuvo a siete hombres, todos mayores de edad y de nacionalidad argentina. Además, se incautaron dos vehículos (entre ellos la camioneta utilizada en el secuestro), cuatro escopetas, dos pistolas, un rifle, un pistolón, dos carabinas, municiones, ocho teléfonos celulares, un juego de esposas, indumentaria policial, tarjetas SIM, y más de 4 millones de pesos en efectivo.
Los detenidos quedaron a disposición del juzgado interviniente, bajo la carátula de “averiguación de secuestro extorsivo”, y se aguardan nuevas actuaciones judiciales.



