Conferencia de prensa frente al avance de urbanizaciones cerradas en humedales

TIGRE. Vecinos y organizaciones ambientales de Tigre dieron una conferencia sobre el avance de barrios cerrados, acusados de ser los causantes de trastornos en la dinámica de escurrimiento del río que generan inundaciones en gran parte del distrito.

 

La conferencia de prensa comenzó al mediodía en el playón de la Estación de Trenes de Tigre, la misma contó con la presencia de la especialista en temas vinculados a humedales, Patricia Pintos, el Movimiento en Defensa de la Pacha y la Asamblea de Vecinos Inundados de Tigre, organizaciones sociales y colectivos ambientales que comenzaron a nuclearse en función de resistir a las consecuencias sociales, económicas y ecológicas que el avance de los countries generó en el municipio.

La iniciativa apunta a detener “el avance que empresas constructoras como Nordelta y Eidico realizan sobre humedales que son lugares naturales de escurrimiento para los ríos en épocas de lluvia”, afirmó Valentín Palma Tallamullo, representante del Movimiento Defensa de la Pacha.

Asimismo, dieron detalles de la propuesta de ordenanza elevada al Concejo Deliberante en noviembre del año pasado para prohibir la construcción de nuevos barrios privados.

”El modelo de urbanización instalado por Nordelta hacia finales de los años ’90, ha encontrado una veta de expansión de la periferia residencial muy atractiva para el sector inmobiliario, y esto ha hecho que un proyecto de 1.600 hectáreas se haya multiplicado a lo largo del tiempo en toda la cuenca baja del río Luján hasta alcanzar en la actualidad 9 mil hectáreas de humedales ocupados por este tipo de urbanizaciones”, señaló Patricia Pintos, geógrafa (UNLP-CONICET).

La especialista explicó que cuando se rellenan los humedales “lo que se hace es cambiar el patrón de escurrimiento del río, porque lo que se llaman valles mayores o planicies de inundación se ven alteradas y estos son los espacios por donde el río puede drenar el excedente hídrico que puede dar en épocas de lluvia”.

Desde el incremento desmesurado de las inundaciones en los barrios populares hasta la destrucción de sitios sagrados de pueblos originarios, el avance de los barrios privados en Tigre alteró la convivencia en el municipio. A esto se suma el hacinamiento de los sectores populares a los cuales sólo les queda un porcentaje mínimo de territorio para habitar.

En la actualidad, el 46% del territorio continental de Tigre se encuentra en manos de barrios privados (countries, clubes de campo, etc.) donde vive menos del 5% de la población del municipio.

”Los sucesivos eventos de inundación que se han producido en los últimos años en la cuenca baja del río Luján, están claramente asociados a las transformaciones y a las vulneraciones que la actividad producción inmobiliaria de urbanizaciones cerradas tiene sobre las características ecosistémicas de los mismos”, señaló Pintos.

”Esto no ha sido posible sin la intervención activa de los gobiernos locales que en estos últimos 20 años han tenido un papel colaboracionista con el desarrollo que ha asumido el crecimiento de la ciudad”, advirtió.

Las organizaciones sociales y ambientales son las que han presentado a fin de año pasado un proyecto de ordenanza,  a raíz de la última inundación que sufrió la cuenca en los meses de octubre y noviembre, con la intención de generar conciencia  en los actores que tienen la responsabilidad de legislar para frenar el avance de emprendimientos inmobiliarios sobre humedales.

Sin embargo, ya han transcurrido seis meses de la presentación del proyecto y hasta ahora no han tenido novedades respecto de su tratamiento. Por tal motivo se anunció una protesta frente al country Nordelta, que tendrá lugar el domingo 31 de mayo como inicio de un plan de lucha por parte de las organizaciones convocantes para lograr la prohibición de los barrios privados.

Durante la jornada también se juntaron firmas para avalar el proyecto de ordenanza.