Tras ocho años de búsqueda internacional, detienen a un acusado de entregar clientes de su inmobiliaria en zona norte

Rodrigo Martín Del Coro Igarzábal, hijo del dueño de la inmobiliaria DIC, era buscado por Interpol desde 2011, y estaba en Córdoba, donde tenía un negocio gastronómico. Fue detenido, acusado de entregar clientes del emprendimiento familiar para ser robados.

El hijo del dueño de una reconocida inmobiliaria de zona norte, que estaba prófugo hace ocho años acusado de comandar una asociación ilícita y de “entregar” a los clientes de la firma para que sean asaltados, fue detenido en Córdoba, donde trabajaba como chef en hoteles y eventos.

Se trata de Rodrigo Martín Del Coro Igarzábal, que fue detenido por personal de la División Investigación Federal de Fugitivos en la localidad de Balnearia, a unos 190 kilómetros de la capital provincial. El sospechoso, de 38 años, es el hijo del dueño de la inmobiliaria DIC Propiedades, con varias sucursales en los partidos de San Isidro y Vicente López, y trabajaba en el negocio familiar, informó Télam.

“Creyó que ya no lo buscaban o que la causa estaba prescripta. No usaba identidad falsa pero trabajaba como chef con su segundo nombre, Martín. Se hacía llamar ‘Tincho’ y tenía un ‘food truck’ que promocionaba por Facebook y con el que preparaba comidas para hoteles, festivales y eventos”, señaló a esa agencia de noticias una fuente judicial.

Del Coro Igarzábal era buscado desde hace ocho años por el fiscal Gastón Garbus de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada de Martínez, en el marco de una causa caratulada como “asociación ilícita y robo calificado”. El detenido está acusado de ser el presunto “entregador” de la víctimas que eran asaltadas por la llamada “banda de la inmobiliaria”.

Uno de los miembros de la organización, que también trabajaba en la inmobiliaria junto al capturado, habría confesado y contado en su indagatoria que Del Coro Igarzáballlegó a planear el secuestro de su propio hermano y un asalto en la casa central de la inmobiliaria en Olivos, donde trabajaba su propia esposa. Sin embargo, esos planes se cancelaron “por lo peligroso que eran los delincuentes”.

El acusado tenía captura nacional e internacional y figuraba con “red note” (alerta roja) entre los más buscados en la página de Interpol. Hace ya varios años que el fiscal Garbus les pidió a los detectives de la Policía Federal Argentina (PFA) que integran Interpol que lo buscaran en el exterior y el interior y así fue como hace pocos días le comunicaron que tenían una pista en Córdoba.

Por este motivo, Personal de Interpol viajó a la localidad de Balnearia, comprobó que el dato era cierto y detuvo el martes a Del Coro Igarzábal. Su identidad fue corroborada con el “morpho touch”, un dispositivo móvil de lectura de huellas dactilares.

Los investigadores sospechan que Del Coro Igarzábal habría contado con el apoyo de su entorno para poder mantenerse en la clandestinidad. La investigación del fiscal Garbus comenzó el 13 de diciembre de 2010 con un robo boquetero en la galería Paseo de Alvear de Martínez, cuando una banda accedió a una casa de ropa, a una de bijouterie y a una joyería donde robaron siete kilos de oro.

A raíz de una huella digital, identificaron a un miembro de la banda y gracias a que se le intervino la línea telefónica, el fiscal y la policía descubrieron que esta misma organización también se dedicaba a cometer todo tipo de asaltos.

En las escuchas, los investigadores descubrieron las conexiones de la banda con Del Coro Igarzábal, uno de los hijos del dueño de las inmobiliarias DIC, y con otro empleado de la firma, Sebastián Emiliano Arias (37), quienes presuntamente actuaban como “entregadores” de las personas que recibían dinero en efectivo por la venta de propiedades.