Martín Ortega no va a continuar en Tigre luego de que no se llegara a un acuerdo para la renovación de su contrato y SÓLO TIGRE pudo reconstruir, luego de dialogar con ambas partes, una línea de tiempo sobre todo lo que sucedió.
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En primer lugar es importante recordar que Tigre compró el 80% del pase del jugador en el año 2022, firmando un contrato hasta diciembre de 2025.
En el año 2024, según esgrimen del lado del jugador (cuando hablo del lado del jugador es el propio Ortega o su agente) se empezó a gestionar su extensión de contrato y hubo charlas con el club que no terminaron derivando en nada concreto.
Ortega esgrime que mantiene el mismo contrato desde que llegó a Tigre y la cifra que asegura cobrar es irrisoria para los montos que se manejan hoy en el fútbol.
Desde Tigre aseguran que se hicieron varios intentos para que el futbolista renueve su vínculo durante el primer semestre de 2025 y en todas se recibió respuesta negativa o notaron poca predisposición.
El conflicto propiamente dicho inicia a mitad de año. Se le comunicó al futbolista, luego del partido con San Lorenzo por Copa Argentina, que el club necesitaba extender el vínculo y que en caso no notar predisposición alguna ni de él ni de su agente iba a ser apartado. El jugador desmiente que esto sea así.
Inicialmente iba a ser apartado pero se terminó consensuando otra cosa: se le pidió al futbolista que traiga una oferta para salir en el mercado de pases y, en el mientras tanto, iba a seguir formando parte del plantel con normalidad para que no se desvalorice.
Del lado de Ortega dicen que esa oferta llegó y que desde el club nunca la tomaron en consideración. Desde Tigre aseguran que la oferta jamás llegó y que, de haber llegado, se hubiese charlado o analizado porque era lo que habían quedado con el jugador, salvo que fuesen montos irrisorios. SÓLO TIGRE no tuvo acceso a ningún papel, por lo que no puede confirmar si la oferta realmente llegó o no. De haber llegado, era para irse de forma definitiva a cambio de un resarcimiento.
A partir de ahí se empezó a dar una situación de malestar. Ortega se lesiona el 25 de julio contra Unión de Santa Fe y sale del equipo. Por ese entonces, desde el club me aseguraban que se seguía analizando colgarlo porque, según ellos, el jugador no mostraba intención alguna de renovar, no obstante se le dio una nueva chance y las charlas continuaron.
En los primeros días posteriores al empate con Talleres en Victoria, Ortega, ya muy molesto con esta situación, de estar cobrando, según él, muy poco dinero y sentirse destratado, tuvo una charla personal con Diego Dabove en la que el futbolista le manifestó su enojo por todo lo que estaba pasando y le pidió hacerse a un costado hasta tanto esto se resolviera, que no quería ser un problema, no estaba enfocado como debía. Ante esto, le pidió al DT hacerse a un costado y ahí fue que empezó a entrenar apartado -se movió con los jugadores lesionados-. Fue por un pedido del jugador y no por una decisión del DT.
No integró la lista de convocados con Aldosivi ante el propio pedido del futbolista. A todo esto, hasta ese momento, el jugador aseguraba no haber recibido propuesta alguna para renovar, solo intenciones de parte del club que no se trasladaban al papel. De Tigre, todo lo contrario: insistieron en que se estaban agotando las instancias para renovar.
El jueves 18 de septiembre, después de una charla que un integrante de la estructura de fútbol del club tuvo mano a mano con el jugador para intentar acercar las partes, se produjo una reunión formal con su representante en la que, según el jugador, se le acercó la primera oferta formal de renovación en el 2025.
La misma contemplaba un aumento en su sueldo, facilidades de salida en el próximo mercado de pases ante una oferta de préstamo o venta, y un dinero en dólares a la firma que se iba a cobrar en distintas cuotas. Tanto del club como del lado del jugador coinciden que la oferta, a grandes rasgos, fue esa.
A partir de esa oferta, se profundizó el diálogo entre los partes. Tigre quedó a la espera de una respuesta por parte del futbolista para afinar los números o sentarse a negociar, en caso de ser necesario.
Según el jugador, el domingo 21 o lunes 22 de septiembre, se iba a reunir con su representante para discutir los detalles de esa propuesta para renovar y de la cual Tigre esperaba una respuesta desde el jueves 18.
¿Qué fue lo que pasó? El fin de semana del partido con Aldosivi, hubo una charla privada entre el jugador y algunos integrantes de la estructura de fútbol del club. Charla, reunión, llámenlo como quieran. Tuvo lugar en el estadio y se discutieron y hablaron diversos temas. Según el jugador, alguien que estuvo en esa charla le hizo llegar al entrenador -en principio, de manera tergiversada- cosas que se dijeron en esa charla. O mejor dicho, un comentario que hizo el jugador vinculado a una cuestión futbolística en particular. Esa filtración motivó una fuerte discusión del DT con el propio Ortega ese lunes 22/9 e hizo que la relación se rompiera completamente. A partir de ahí, la renovación, que según el jugador estaba en pie y podía darse, quedó totalmente descartada por un simple motivo: se rompió la relación del DT con el jugador. Por algo que le hicieron llegar al cuerpo técnico. No se volvió a hablar más de plata ni de nada porque quedó totalmente quebrada la relación.
Sin forma de recomponer las cosas, Tigre publicó el comunicado ayer. El comentario de Ortega, según cuentan de su lado, estuvo motivado por el enojo y la calentura por lo que se escribió. No tanto por la noticia de su alejamiento del club, sino porque no se contó la historia completa de este conflicto generado puertas adentro y que él asegura que hizo echar por tierra todo.
Ayer por la tarde, a las 15.00, se presentó en Ranch Sports, en Benavidez, para entrenarse por su cuenta, junto a un PF, y así continuará su rutina hasta fin de año, salvo un nuevo cambio de situación que, en un 99,9%, no ocurrirá.



