Nacho Russo volvió a emocionar a todos, pero esta vez en Victoria. Poco más de una semana después de la muerte de su padre Miguel, el delantero marcó nuevamente ante Barracas, festejó mirando al cielo y se llevó una ovación de todo el José Dellagiovanna cuando le tocó ser reemplazado.
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Pese a la emoción y el empate -que se vivió para muchos como un triunfo por la polémica y el contexto del partido-, Russo fue autocrítico: "Hay cosas que tenemos que corregir y errores que no podemos cometer, pero lo importante es la garra y la perseverancia del equipo y sus frutos es no terminar perdiendo".
Respecto al cariño de la gente, se sinceró: "Es muy gratificante. Me llegaron muchos mensajes de la gente de Tigre y de a poquito te vas metiendo en la gente. Fue muy lindo. Diego Dabove y Martín Suárez me dieron su respaldo y entendieron mis tiempos, me dieron la privacidad que yo necesitaba. Es bueno poder agradecerlo dentro de la cancha".
Por último, y de cara a lo que viene, el atacante sacó pecho: "Demostramos carácter y que nos queremos meter en la Sudamericana. Otro equipo quizás aguanta a tener alguna situación, nosotros fuimos, los buscamos, quedamos mano a mano y no aflojamos. Sabíamos que una chance más nos iba a quedar".



