¿Verdaderos o falsos? Polémica internacional por los objetos nazis encontrados en San Isidro

Mientras que el semanario alemán afirma que los más de 80 objetos secuestrados en el 2017 a un coleccionista de Beccar sostiene la falsedad de los mismos, desde el Museo del Holocausto, donde se exhibirán, defienden su autenticidad.

En las últimas horas, y luego de la declaración de Carlos Olivares sobre la falta de autenticidad de los objetos que le secuestraron en Beccar en 2017, ahora la polémica sobre caso llegó a Alemania, ya que el semanario alemán Der Spiegel, que se remite a un informe pericial de la Policía, asegura, en línea con lo dicho por Olivares, que los objetos son falsos. Mientras tanto, desde el Museo del Holocausto sostienen que las piezas son originales en su gran mayoría.

De acuerdo con la publicación del semanario alemán, que tuvo acceso a un informe de la Policía Federal de lo Criminal (BKA) y se comunicó con el perito Stephan Klingen, que trabaja para el Instituto Central de Historia del Arte de Múnich, las piezas fueron efectivamente fabricadas en los años 30 pero se sospecha que se le hicieron modificaciones posteriores e incluso que no proceden originalmente de Alemania.

Entre los objetos se encuentran varias efigies de Adolf Hitler, un instrumento para medir cráneos adornado con una esvástica, cascos, cuchillos, medallas, una pintura y una lupa que habría pertenecido al máximo dirigente nazi, así como una estatua que representa un águila imperial.

Luego de conocida la publicación, que fue difundida por las agencias internacionales AFP y EFE, el Museo del Holocausto rechazó las críticas en un comunicado. Voceros de la entidad dijeron a Clarín que estas modificaciones que se hicieron en las piezas no significan que sean falsas y que, de hecho, de los más de 80 objetos recibidos, sólo uno no es original. “El grueso son auténticos”, remarcaron.

En el comunicado, el museo cita al informe de Klingen y asegura que para el perito “la mayoría de los objetos recibidos corresponden a la era prenazi y nazi y tuvieron modificaciones posteriores”. Estas modificaciones que se hicieron en la posguerra tenían el fin, según el experto, de “politizar y personalizar en un sentido nacionalsocialista las piezas auténticas” y no cambian en nada el “significado histórico-cultural” de las piezas.

El museo agrega que fueron consultados 32 expertos durante la investigación y que al menos tres instituciones incorporarían las piezas a sus colecciones. Respecto de la selección que se incluirá en la nueva exhibición del Museo del Holocausto prevista para el 1° de diciembre “no entrarán aquellos definidos como falsificaciones”.

El “tesoro Nazi”, tal y como fue bautizado por la prensa internacional, fue hallado por la Policía Federal el 9 de junio de 2017 escondido tras un falso tabique en el domicilio de un comerciante de antigüedades en Beccar