En el día del inicio del Mundial 2026, un repaso el vínculo que une a Platense con la máxima cita del fútbol a través de campeones, figuras y entrenadores que dejaron su huella en el club.
La relación entre Platense y los Mundiales comienza prácticamente junto con la del propio torneo. En Italia 1934, dos futbolistas con pasado en el club integraron la delegación argentina. Ernesto Belis, que había vestido la camiseta marrón entre 1931 y 1932, convirtió el primer gol de la Selección Argentina en aquella Copa del Mundo, mientras que Ernesto Albarracín también formó parte del plantel, aunque no llegó a disputar encuentros.
Pocos años después, en 1937, Platense sumó a sus filas a un auténtico campeón del mundo: Raimundo Orsi. Figura del fútbol argentino de las décadas del 20 y del 30, había conquistado el Mundial con Italia en 1934 y dejó un recuerdo imborrable de su paso por el club. "Qué buena gente… y qué compañeros. Mi paso por Platense me sirvió de mucho; me brindaron tanto afecto que estará junto a mí por siempre", expresó tiempo después.
Durante las décadas siguientes, el vínculo mundialista continuó fortaleciéndose. Martín Pando, surgido en Platense, representó a la Argentina en Chile 1962, torneo en el que también estuvo Rubén Sosa, otro futbolista formado en el club. En esos años también vistieron la camiseta calamar destacados jugadores uruguayos como Carlos Borges, participante del Mundial de Suiza 1954, y Eliseo Álvarez, quien disputó las Copas del Mundo de Chile 1962 e Inglaterra 1966. Poco más tarde se sumó Francisco Cámera, integrante de la selección uruguaya en México 1970.
Pero la historia mundialista de Platense no solo se escribió dentro de la cancha. Uno de sus nombres más ilustres es Ángel Labruna. Tras disputar el Mundial de Suecia 1958, se retiró como futbolista en el Calamar para iniciar allí su carrera como entrenador. Años después regresó para conducir al recordado equipo que alcanzó las semifinales del Metropolitano de 1967, una de las campañas más importantes de la historia del club.
En la década del 70 aparece otro protagonista fundamental: Vladislao Cap. Como jugador integró la Selección Argentina en el Mundial de Chile 1962 y, años más tarde, fue el entrenador del seleccionado nacional en Alemania 1974. Entre 1979 y 1981 dirigió a Platense y quedó en la historia por conducir al equipo que logró la permanencia en el recordado "Cuadrangular de la Muerte", además de dirigir el primer partido oficial en el estadio Ciudad de Vicente López.
También surgido del club, Néstor Togneri integró la Selección Argentina en Alemania 1974 luego de haber sido parte del histórico plantel de Platense semifinalista del Metropolitano 1967.
Con el correr de los años, nuevos campeones del mundo llegaron a Vicente López. Luis Islas, integrante del plantel campeón en México 1986 y mundialista también en Estados Unidos 1994, defendió el arco del Calamar en 1996. Claudio Borghi, otro campeón en México 1986, vistió la camiseta marrón entre 1992 y 1993. A ellos se suman Jorge Borelli, mundialista en Estados Unidos 1994, y Fabián Cancelarich, integrante del plantel argentino en Italia 1990, quien defendió el arco de Platense entre 1997 y 1999.
Una de las historias más llamativas es la de David Trezeguet. El delantero franco-argentino debutó profesionalmente en Platense en 1994 antes de desarrollar una brillante carrera en Europa, donde se consagró campeón del mundo con Francia en 1998 y alcanzó el subcampeonato en Alemania 2006.
La lista de entrenadores con pasado mundialista también incluye a Pedro Dellacha, José Ramos Delgado y Pedro Monzón, subcampeón del mundo con la Selección Argentina en Italia 1990. Más recientemente, Cristian "Kily" González, mundialista en Corea-Japón 2002, asumió la conducción técnica del Calamar tras la histórica consagración de la Dupla Orsi-Gómez del Torneo Apertura 2025.



