Finalmente, María Eugenia Vidal confirmó su precandidatura a diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires. La ex vicejefa de la Ciudad y ex gobernadora bonaerense, vuelve al distrito que la vio la vio nacer políticamente, después de su fugaz ( y para muchos fallido) paso por la gobernación bonaerense.
Si bien son varios los antecedentes de cruces de distrito, en espacial de la Ciudad a la Provincia, la ex gobernadora ensaya una plasticidad que no tiene antecedentes: el viaje a la Provincia era con retorno, y ahora encabezará la lista del oficialismo en la ciudad, apuntándose ya como posible sucesora de Horacio Rodríguez Larreta.
Este movimiento, criticado por propios y ajenos, motivó el cruce del referente del Frente Renovador en San Isidro, Sebastián Galmarini, que a través de sus redes sociales expresó citando en anuncio de Vidal considerándolo "Una tomada de pelo"
"Una tomada de pelo. Da entre bronca, tristeza e impotencia. Es un fraude que no había sucedido. Ida y vuelta sin antecedentes. Ya no solo es solo su mala gestión de gobierno, sino su comportamiento individual" sostuvo quien actualmente se desempeña como director en el Banco Provincia.