La Comisión por la Memoria, Verdad y Justicia de Zona Norte llevará adelante junto con el gobierno provincial y el Municipio de San Fernando la señalización oficial del Canal de San Fernando como Sitio de Memoria, en reconocimiento a uno de los episodios más impactantes vinculados al terrorismo de Estado durante la última dictadura militar.
El acto se realizará el sábado 30 de mayo a las 12 horas en la intersección de avenida Libertador y Colón, en el límite entre San Fernando y Tigre. La iniciativa busca recordar el hallazgo de tambores con restos humanos encontrados en la zona en 1976 y mantener viva la memoria sobre los crímenes cometidos en el marco del Plan Cóndor.
Un hallazgo que marcó la historia de la zona
La madrugada del 14 de octubre de 1976, el oficial de Prefectura Naval Argentina Juan Castilla observó movimientos sospechosos de un grupo de personas que arrojaba bultos al agua en el Canal de San Fernando. Tras dar aviso, personal de la fuerza recuperó ocho tambores metálicos de 200 litros sellados con cemento y cal. En su interior encontraron restos humanos correspondientes a seis hombres y dos mujeres, que luego fueron enterrados como NN en el cementerio municipal de San Fernando.
Con el paso de los años, las investigaciones permitieron determinar que las víctimas provenían del centro clandestino Automotores Orletti, ubicado en el barrio porteño de Floresta y considerado uno de los principales núcleos operativos del Plan Cóndor en Argentina.
“Hay un rompecabezas del que nos faltan piezas. Esta no fue una práctica común de desaparición de personas: esto no se parece ni a los Vuelos de la Muerte, ni a las cremaciones masivas”, explicó Cecilia Cavallo, integrante de la Comisión por la Memoria, Verdad y Justicia de Zona Norte, en diálogo con QUE PASA.
Además, señaló que aún persisten interrogantes sobre cómo llegaron los cuerpos hasta el canal sanfernandino. “No se entiende por qué San Fernando, por qué ahí”, expresó.
Las víctimas identificadas
En 1989, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) retomó la investigación judicial y logró identificar a varias de las víctimas: Ana María del Carmen Perez, embarazada de nueve meses; su compañero Ricardo Gayá; Gustavo Gayá; Darío Zelarayán; Mercedes Rosa Verón; Marcelo Gelman, hijo del poeta Juan Gelman; y el ciudadano uruguayo Alberto Cecilio Mechoso Méndez.
“Hoy, 50 años después, hay una persona que no ha sido identificada aún”, indicó Cavallo.
La causa tuvo un nuevo avance en 2012, cuando un grupo de niños encontró otros cuatro tambores en una tosquera frente al Aeropuerto Internacional de San Fernando, a unos cuatro kilómetros del hallazgo original. A partir de ese descubrimiento, el EAAF identificó a Ricardo Manuel González, María Rosa Clementi y a los diplomáticos cubanos Crescencio Galañena Hernández y Jesús Cejas Arias.
Pericias realizadas por el INTI confirmaron que esos restos estaban vinculados al mismo circuito represivo relacionado con Automotores Orletti y el Plan Cóndor.
La importancia de la señalización
Desde la Comisión destacaron que la señalización del Canal de San Fernando busca dejar una marca permanente en la ciudad sobre los hechos ocurridos durante la dictadura.
“Nos pareció importante señalizar este lugar, sobre todo pensando en San Fernando, donde no hay una señalización en continente que marque alguno de los momentos relacionados con el terrorismo de Estado”, sostuvo Cavallo.
Actualmente, San Fernando sólo cuenta con una señalización vinculada a la memoria ubicada en la Isla del Silencio, en la segunda sección del Delta. Con esta nueva incorporación, el distrito sumará un espacio de referencia para la reconstrucción histórica y la reflexión colectiva sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos en la región.



