Trabajadores de la empresa Ilva, dedicada a la producción de cerámicos y ubicada en el Parque Industrial de Pilar, realizan una vigilia desde el viernes ante el anuncio de 300 despidos en la planta.
Según informaron desde el gremio de Ceramistas, los trabajadores fueron notificados por Recursos Humanos sobre el envío de los telegramas a lo largo de esta semana, lo que representaría el cese de toda la línea de producción.
El viernes por la tarde, la empresa reunió al personal y anticipó la medida. Ese mismo día, según relataron los empleados, Ilva cerró el establecimiento con candados y cesó las actividades. “La planta está parada, cerrada con candados, y nosotros acampando afuera”, afirmó Marcelo Barrionuevo, delegado sindical y trabajador de la fábrica desde hace 25 años.
Barrionuevo explicó que junto a otros delegados mantienen una vigilia desde el viernes a las 18, preocupados por una eventual remoción de maquinarias. “El objetivo nuestro como sindicato y como cuerpo de delegados es primero pelear por la fuente laboral, porque atrás de cada trabajador hay una familia”, expresó a Pilar de Todos.
Ilva ya había registrado inconvenientes este año. Durante el primer semestre, pagó el aguinaldo en cuotas y suspendió a 280 operarios, en el marco de una fuerte caída en las ventas. En ese contexto, representantes gremiales advierten que la empresa evalúa continuar sus operaciones con una dotación mínima de entre 30 y 40 personas, y enfocar su actividad en la importación de productos, a pesar de haber invertido recientemente en maquinaria por cientos de millones de euros.
La situación mantiene en alerta a los trabajadores, quienes reclaman por la preservación de los puestos de trabajo y exigen una respuesta oficial por parte de la empresa.



