Arba detectó que las oficinas de Thames y Panamericana pagaba impuestos como si fuese un baldío

Thames y Panamericana vuelve a ser noticia. Pero no es por que ahí funcionaba durante la ultima dictadura militar el Centro Clandestino de Detención “Casa SIN”, mucho menos es ahora noticia porque esos terrenos pertenecieron a Massera, no nada de eso. 



Arba en Thames y Panamericana
Debía pagar 500 mil pesos al año
pero sólo paga 70 mil.



Ahora es noticia porque Arba detectó que los edificios que se construyeron, luego de la venta aún no aclarada de esos terrenos por parte de la Municipalidad de San Isidro, deberían pagar 500 mil pesos de impuestos al año pero sólo paga 70 mil. 

Al parecer esos edificios no sólo son el símbolo de la mirada esquiva del distrito a la Memoria, sino que ahora también son un símbolo de la evasión fiscal en la Provincia de Buenos Aires.

La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires detectó en San Isidro un lujoso complejo de oficinas que se encontraba sin declarar ante el fisco y, por ello, pagaba el Impuesto Inmobiliario como si fuese un terreno baldío. 

“Los inspectores intimaron por la irregularidad a la empresa propietaria del edificio, y le exigieron que informe la verdadera situación catastral y pague los montos evadidos”, confirmó el titular de Arba, Martín Di Bella.

El predio, ubicado en la esquina de Avenida Thames y Ruta Panamericana, posee un total de 47.436 metros cuadrados, que se caracterizan por la categoría y calidad de su construcción. Según datos de la Subdirección de Fiscalización y Servicios al Contribuyente de Arba, que estuvo a cargo del operativo, se trata de un complejo de oficinas Clase A que está compuesto por dos edificios.

“El primero tiene tres pisos y se encuentra ocupado por empresas multinacionales. En tanto que el segundo cuerpo cuenta con planta baja y cuatro niveles, y posee además dos subsuelos con más de 500 cocheras”, detalló Di Bella. 

La edificación cuenta con salón comedor, gimnasio interno con vestuarios, consultorio médico con atención permanente, biblioteca, zona recreativa, cafetería, mini banco y proveeduría.

Sobre las tareas de Arba para detectar construcciones no declaradas, Di Bella, sostuvo que “los controles presenciales de nuestros inspectores, que se basan en los datos e imágenes que suministran 18 satélites en órbita, nos permitieron desbaratar esta maniobra de evasión que es inaceptable debido a la evidente capacidad contributiva de los inversores”.

El economista subrayó que desde la Provincia “intimamos a la firma propietaria del emprendimiento para que declare la verdadera situación del inmueble y pague los impuestos que estuvo evadiendo”. Además, remarcó que “se le aplicarán las multas previstas en la Ley, que llegan hasta los $30 mil,  para quienes incurren en este tipo de irregularidades”.


En caso de que la empresa en infracción no regularice inmediatamente su situación, los metros construidos que no haya declarado serán incorporados de oficio a la base de datos del catastro provincial.